Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Columnistas
Política exterior para prosperar
Nuestras fronteras son definitivas para la prosperidad y la seguridad.
Authored by
Lunes, 15 de Junio de 2026

Nunca es suficiente la insistencia en la necesidad de promover los intereses nacionales también con la política externa. Hasta hace unas décadas, en el Tíbet Suramericano que acuñó López, como no exportábamos, ni migrábamos, ni recibíamos turistas ni remesas, no producíamos cocaína, petróleo o gas, ni clasificábamos para bonos internacionales, ni teníamos Nobel de Literatura, ni a Shakira, J. Balvin o Karol G., ni nos habían salido bien los procesos de paz, para poner solo algunas causas, la relación con el mundo se limitaba al café, reseñas de télex y al conocimiento que iluminados de élite tenían de la política exterior más como hobby o extensión de su propia sabiduría, que como instrumento en defensa del interés nacional.

En este primer cuarto del siglo, es distinto. La relación externa resulta crucial para desarrollar nuestra agenda de intereses.

Somos productores decadentes, por irresponsabilidad, de energía, alimentos y agua fundamentales para que el mundo sobreviva. Cinco millones de los nuestros residen en el exterior, con influencia creciente y generando un flujo de remesas que alimenta nuestras reservas internacionales. Aunque no lo que podríamos, exportamos e importamos decenas de veces más por habitante que hace cuatro décadas. Nuestro PIB pasó del medio trillón de dólares en inglés, medio billón en español, y per cápita excede los us$11.000.

La relación con los EEUU, durante un siglo intrascendente para Washington, llegó a ser estratégica antes de perder el rumbo, el apoyo bipartidista y el foco en la lucha contra el crimen organizado y las drogas ilícitas, de las que somos principal productor. Tenemos TLC, comercio equilibrado e inversión, disminuida recientemente, pero que llegó a tener niveles históricos. Ese relacionamiento en buen estado es crítico para nuestra seguridad, desarrollo, avance tecnológico y progreso medioambiental. Tres millones de colombianos residen en Norteamérica, se quedarán allí e influirán allí.

Nuestras fronteras son definitivas para la prosperidad y la seguridad.

La de Venezuela, para ambas, sin olvidar que tenemos una delimitación marina pendiente que debemos finiquitar mucho antes de que los fósiles dejen de ser fuente energética en unas décadas.

La de Ecuador, como la anterior, combina lucha contra el crimen organizado y oportunidades económicas. La de Perú, asuntos de seguridad, delimitación fluvial en el Amazonas, cooperación minera y colegaje en la CAN y la Alianza del Pacífico, ambas por recuperar.

La de Panamá, para ordenar la migración ilegal, proveer de energía a Centro y Norteamérica, y planear juntos la unión continental por vía terrestre y la optimización de la comunicación interoceánica futura.

La del Caribe, para cooperar más en todos los frentes e integrarnos a él en turismo y seguridad del Mare Nostrum. Debe terminar todo pleito con Nicaragua. Acerquémonos a Brasil con cautela.

La Unión Europea está urgida de nuevos aliados. Es la oportunidad de intercambiar con esa rica zona intelectual, económica y política para abastecerla y recibir de ella ciencia, tecnología y turismo.

Asia es nuestro principal proveedor externo. China, Japón, Corea e India ya están más cerca de nosotros que nosotros de ellos. Seguirán siendo los protagonistas de un crecimiento mundial del cual ojalá saquemos mayor provecho.

Al sistema multilateral, aún descaecido, debemos usarlo más, no renunciar a él, para ajustar lo que no hemos hecho del todo bien en materia normativa, militar, judicial, laboral, médica. Siempre ha sido solidario con nuestros procesos de paz y debe seguir siéndolo en adelante. Siempre ha apoyado nuestra estabilidad fiscal y lo vamos a necesitar más muy pronto.

Nuestros intereses nacionales dependen en buena medida de la relación que tengamos con el exterior. Debidamente defendidos y promovidos, nos pueden hacer saltar al desarrollo, a la prosperidad económica, a la seguridad con altos niveles de equidad y de satisfacción como nación.


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion . 

Temas del Día