Por lo menos cuatro receptores de aguas lluvias se encuentran sin rejillas generando riesgo para los transeúntes en varios puntos de Cúcuta.
Los huecos se convirtieron en un peligro para los ciudadanos que transitan por las calles de la ciudad.
Según un denunciante, en diciembre un niño se cayó en un sumidero que lleva descubierto más de dos años, ubicado en el semáforo de la avenida Libertadores con Canal Bogotá.
“Nosotros llenamos el hueco que tiene unos tres metros de profundidad, y al niño no le pasó nada grave porque con los vecinos le pusimos hojas y arena para que el golpe no fuera tan duro”, dijo un vecino del sector.
De acuerdo con el reporte, la comunidad ha hecho el llamado varias veces a la Alcaldía de Cúcuta, y no han obtenido una solución.
La situación se repite en la manzana 15 de Ciudad Jardín, justo al frente del CAI de la Policía. Allí la rejilla está totalmente destapada y los habitantes denuncian que cuando llueve el agua impide ver el hueco, por lo que varias personas lo consideran una trampa.

Igualmente en Caobos, en la calle 18 con avenida Libertadores y avenida 2E, los ciudadanos tuvieron que poner dos troncos para evitar que automóviles o transeúntes caigan, pues el hueco se encuentra justo en la carretera.

También en la calle 18 con avenida Cero, se encuentra uno de los huecos más peligrosos, pues está al lado del andén, y las personas que caminan por ese sector muchas veces no lo alcanzan a ver.

“Cualquiera que pase por ahí se puede caer, para los niños y abuelos es más peligroso, esperamos que nos den una solución pronto”, indicó un transeúnte.
Cabe resaltar que algunos huecos sin rejillas se encuentran dañados y otros totalmente destapados, pues los enrejados fueron robados para ser vendidos por chatarra.
Como estas trampas silenciosas, hay otras en Cúcuta que ponen en riesgo la salud de las personas.
La Opinión se contactó con la Secretaría de Infraestructura pero no dieron respuesta.
