Hoy en día, el corregimiento cuenta con 370 habitantes, quienes en su mayoría se dedican a actividades agrícolas, a la crianza de cabras y, algunos, a trabajar en las minas que todavía existen.
Lo bueno
El aspecto que más resalta en esta zona es su tranquilidad. Pedro Durán aseguró que la ausencia de delitos se debe a su ubicación apartada de la ciudad y también a que la mayoría de habitantes se conocen entre sí.
En este sentido, Durán agregó que la solidaridad es otra de las fortalezas que los distinguen. Sostuvo que cada vez que un vecino enfrenta necesidades, se acostumbra hacer recolectas para ayudarlo a superar la situación.
Adicionalmente, el presidente de la Junta destacó el turismo como uno de los aspectos que más orgullo les genera.
“Todos los fines de semana vienen alrededor de 100 personas para visitar los balnearios que tenemos, comer carne de cabrito y tomarse fotos en los restos de la antigua estación del ferrocarril. Sumado a ello, contamos con una vista privilegiada hacia la ciudad y con un clima fresco por estar cerca al río Pamplonita”, añadió.
Por otro lado, ciudadanos mencionaron que un evento que siempre reúne a la comunidad son los cumpleaños del corregimiento. Residentes expresaron que cada 29 de junio habitantes de este lugar y de zonas aledañas se congregan para compartir en eventos culturales, como conciertos.
De igual forma, vecinos resaltaron que la instalación de redes de acueducto por parte de la administración municipal es una obra que los ha beneficiado significativamente en los últimos cuatro años.
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Las necesidades
Uno de los problemas que más afecta al corregimiento es la ausencia de rutas de transporte. La comunidad enfatizó que, debido a ello, se ven obligados a caminar largos trayectos, depender de vehículos propios o pedirle el favor a algún conductor que esté transitando por la zona.
Además, vecinos manifestaron que una consecuencia directa de esto es que hay estudiantes que a diario deben atravesar el río Pamplonita para asistir a sus clases en los colegios de secundaria ubicados en los barrios cercanos.
“Nosotros solo contamos con la escuela Luis Carlos Galán Sarmiento, sede San Pedro. Cuando los niños se gradúan de primaria, algunos se trasladan a la sede de San Rafael, la cual cuenta con transporte escolar, pero quienes no estudian allí dependen de otros tipos de transporte o de cruzar el río”, dijo un residente.