De cinco días al año con de 36 grados centígrados en los años 80, Cúcuta pasó en 2000 a 30, mientras que para 2015 y tiempos más recientes se llegó a 25 y 30 días en estas condiciones, según reportes de la estación climatológica Camilo Daza, incluidos en el plan de cambio climático del departamento, presentado por la Ufps y Corponor.
Un comportamiento similar tienen las épocas de lluvia en condiciones extremas, con una tendencia de aumento en el número de días con precipitación mayor a 13 milímetros, y según el registro, para 1970, aproximadamente, se contaban 15 días con esta cantidad de lluvia, y para 2016 se aumentó a 23.
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Según el docente Gustavo Carrillo, de la UFPS, “si bien la temperatura promedio no está subiendo tanto, en comparación con otras regiones del país, esto es preocupante”.
“Los extremos y lo que se está ampliando no es tanto el promedio climático sino los extremos de los días muy calurosos y los días fríos”, explicó, pero llamó la atención a que desde el territorio se tomen decisiones con base en los hallazgos, dado que en la zona urbana se sienten los efectos de estas condiciones, en especial en temporadas de lluvia, cuando la ciudad tiende a colapsar.
El experto advirtió que “hay que tomar acciones para tratar de reducir y mitigar, pero la tendencia es clara”, y continuará.
“La ciudad está creciendo, aumenta el área de pavimentos y concretos, pero también hay un tema climático que nos afecta con mayor intensidad”, declaró.
Así mismo, se recordó que en el caso del departamento, la situación también debe ser tomada en consideración, en vista de que 50 por ciento de los municipios en su área rural tienen riesgo alto por inundaciones, sequías, remoción en masa, e incendios forestales; mientras que el 35 por ciento está en riesgo medio, y 15 por ciento en riesgo bajo, para estos eventos.
