De ser un sitio oscuro, lleno de maleza y botadero de basura, pasó a ser un lugar agradable, lleno de color y con alternativas para el descanso, la recreación y el deporte. Se trata del parque y polideportivo de La Cabrera, por el que esperaron más de tres décadas los vecinos.
Los escenarios están a un costado del canal de aguas lluvias, pero la Alcaldía se dijo que habrá barreras de protección para la seguridad de quienes acuden allí a pasar un rato agradable.
Hasta hace apenas cuatro meses, el lugar no ofrecía garantías para los vecinos, dado que era paso de drogadictos y habitantes de la calle. Ahora los niños tienen juegos infantiles y los adultos aparatos para la práctica de ejercicios físicos al aire libre.
También cuenta con zonas verdes y una ciclorruta, todo por una inversión de 500 millones de pesos.
“Estamos contentos. El parque quedó hermoso y los niños son los más beneficiados. Nos hacía falta en este barrio un parque así”, dijo Esther Reinoso, habitante del sector, quien aprovechó para pedirle a la Policía no descuidar la vigilancia en el sector..