Los modelos contemporáneos educativos permiten que los seres humanos exploren el entorno que los rodea y a partir de su cultura construyen conocimiento y asimilan experiencias que forjan la personalidad.
Bajo esta filosofía se gestó en el jardín cucuteño Aquí Entre Niños, una valiosa experiencia de educación ambiental, en la que los menores se conectaron con la Tierra y reconocieron la importancia de las plantas en los ecosistemas urbanos.
La iniciativa comenzó hace siete meses, cuando los niños guiados por sus docentes y expertos en especies ornamentales de Corponor, esparcieron semillas y pusieron a germinar las plantas.
“Lo que buscamos es despertar en los niños el amor al planeta, tejiendo sueños al tiempo que se planta”, dijo la docente Jenny Urbina. “Las plantas los niños se las llevaron a la casa para que con sus padres interactuaran y la cuidaran durante el calendario escolar”.
En una emotiva jornada las semillas regresaron al jardín convertidas en plantas y para completar la misión los niños debían trasplantarlas.
El lugar escogido por las profesoras fue la sede Laura Vicuña del colegio Andrés Bello. Hasta allí llegaron los pequeños con crotos, veraneras, cintas, palmas y lluvia de oro, entre otras especies de flora ideales para embellecer el entorno urbano.
Mientras los adultos ablandaron la tierra para disponer las plantas, los niños observaron atentamente y esperaron a que llegara el momento de retirar la bolsa plástica, poner la planta sobre la tierra, les esparcieron abono y las cubrieron.
Allí, los pequeños con alegría no solo plantaron especies para mejorar el ornato del colegio, sino sus sueños al tiempo que dieron ejemplo de como con pequeñas prácticas se hace un aporte valioso a la salud del planeta.
La escuela Laura Vicuña fue escogida por el interés que le ponen los 400 estudiantes que allí se forman a la sensibilización ambiental.
La coordinadora del plantel, Miriam Suárez de Hernández, dijo que en la formación se da especial interés al componente ambiental y los niños y jóvenes han conformado comités.
Cristián Alberto Avendaño y Solangel Balbuena, de séptimo y octavo grado, son los líderes de los comités y contaron que al año hacen dos jornadas de recolección de residuos sólidos y periódicamente van de salón en salón motivando a sus compañeros para que contribuyan al cuidado del entorno escolar, el cual hace parte del contexto ambiental.
