Por: Camila Flórez y Carlos Escalante | Practicantes de periodismo
Desde el lunes, los alumnos de los colegios públicos de Cúcuta retomaron el año escolar de ‘manera flexible’, con clases virtuales y a través de guías y cartillas enviadas por los docentes.
En el marco de la pandemia provocada por la COVID-19, las clases presenciales en los colegios públicos tuvieron que ser canceladas para proteger la salud de los estudiantes, estas fueron postergadas hasta ayer que se oficializó el inicio en modalidad virtual.
Las clases flexibles, propuestas por el gobierno, se refieren a que estas deben ajustarse a las necesidades de cada alumno, como lo son aquellos que no tienen acceso a un computador, impresora o a internet.
“Algunos usarán las plataformas de los colegios, otros lo harán a través de WhatsApp o Facebook y en dónde haya problemas de conectividad, se enviarán guías, cuadernillos y libros”, indicó por medio de un comunicado Carlos Arturo Charria, secretario de educación del municipio.
Según Charria, este debe ser un trabajo en conjunto con los acudientes de los alumnos, quienes en algunos casos servirán como puente de conocimiento entre el docente y el estudiante.
“Para lograr este propósito común, es necesario que actuemos de manera colectiva y solidaria, por eso los padres y demás cuidadores tendrán un lugar fundamental en este proceso”, precisó el Secretario de educación.
Asimismo, profesores, orientadores, rectores y coordinadores deberán velar para que el conocimiento llegue a todos los estudiantes, incluyendo a los que están en zonas rurales.
Colegios como el Pablo Correa León que cuenta con tres sedes en la capital nortesantandereana ya se acogieron a esta medida y desde el lunes vienen entregando la información necesaria a los padres para dar inicio a las clases. “Se hizo una caracterización de los alumnos, y por medio de WhatsApp y correo electrónico se están enviando las actividades para que ellos las resuelvan y posteriormente las envíen”, afirmó Julio Hernández, rector de la institución.
Por otra parte, aquellos padres de familia que no cuentan con medios de comunicación fueron citados en grupos pequeños y por horas, con el fin de evitar conglomeraciones, para recibir en físico las guías que los alumnos deben resolver.
Se avecina una odisea para la educación rural
La educación en zonas rurales ya es difícil por naturaleza. Los estudiantes de veredas alejadas deben recorrer largas trochas para llegar a los centros educativos, de igual manera, los maestros que vienen de la ciudad.
La cuarentena dificulta la formación académica sobre todo en zonas como la rural donde el acceso a la tecnología es prácticamente un milagro. Se avecina una odisea, presienten los papás.
A partir del lunes estudiantes y profesores se enfrentan a un nuevo reto pedagógico que, aunque no se sabe si funcione o no, docentes desde ya manifiestan estar comprometidos en ayudar a sus alumnos, tanto así que aceptarán llamadas esporádicas para aclarar cualquier duda y llegar al objetivo: educar.
Tonny Mosquera, licenciado egresado de la Universidad de Pamplona y docente del Colegio Camilo Torres, del corregimiento Buena Esperanza dice que, “hasta que las ayudas tecnológicas no lleguen a la zona no creo que cumplamos la meta dado que la conectividad es precaria”.
El docente lleva más de 10 años trabajando en el corregimiento, todos los días se transporta desde la ciudad, y está decidido en adoptar nuevas alternativas si se amerita. “Para eso estamos, para ayudar a nuestros estudiantes”, afirmó el pedagogo.
Iniciada la cuarentena pocos han recibido información sobre la metodología a emplear. “Mi hija debe presentar este año las pruebas Saber 11°, y desde hace cuatro semanas no hemos recibido orientación al respecto, esto es preocupante”, expresó Carolina Mora, acudiente.
Al percibir tan largas vacaciones, varios niños se han visto trabajando en parcelas de arroz, para ayudar en el abastecimiento de alimento en sus hogares.
Mientras tanto en la ciudad, “a mi hijo lo tengo en una escuela privada, le han enviado tareas, y ya hemos estado adelantando talleres desde casa”, dijo Nelly Jaimes, madre de familia en Cúcuta.
Laura Cristina Cáceres, Secretaria de Educación Departamental indicó que se diseñaron estrategias tanto para lo urbano como para el área rural, donde se incluyen la elaboración de guías pedagógicas, desarrollo de proyectos y talleres donde se combinen aprendizajes autónomos y colaborativos.
Carlos Arturo Charria, Secretario de Educación de Cúcuta, detalló que se enviarán materiales físicos pedagógicos a los colegios de los 10 corregimientos de Cúcuta. Sin embargo, precisó que están coordinando con los líderes de estas zonas para ver si ellos pueden servir de puentes o articuladores del material. “Ya estamos preparando guías para los estudiantes que viven lejos, además, el Ministerio de Educación Nacional ya informó sobre recursos para no cobrar las copias”, dijo Patricia Hurtado, licenciada en Lengua Castellana.
Abel Acosta, Magister en Educación y Maestro de Bellas Artes expresó lo siguiente: “Ahí viene la problemática social, cultural, económica y todos los retazos políticos que hacen de esta educación sea caótica, casi nula”. Aun así, está dispuesto a enfrentar el reto.
