Según la Defensoría del pueblo de Norte de Santander, si se amplían los servicios y la oferta institucional de las casas de justicia, al menos en Cúcuta, se observará una considerable descongestión judicial, dado que es justamente esta una de las funciones de estas entidades.
Para Jorge Villamizar, titular de la Defensoría, “estamos convencidos de que los problemas judiciales se van a bajar, y eso nos va a permitir trabajar en otros temas más importantes”.
Para el funcionario, la llegada de más casas de justicia a sectores estratégicos como Belén o Guaimaral generaría gran alivio al aparato judicial.
Desde el ministerio público se reiteró que tener profesionales en derecho en las casas de justicia evita que los litigios lleguen a los estrados judiciales que, habitualmente, retrasan cualquier decisión que se pudiese haber tomado oportunamente.
Por ejemplo, un proceso por inasistencia alimentaria, que no se resuelva en las casas de justicia generará un proceso penal y otro en materia civil.
Además, el operador de defensoría pública puede llegar a un feliz término en los procesos, aprovechando la oferta institucional que incluyen dichas casas.
Por ello, la Defensoría pidió aprovechar las casas, hoy disponibles en Atalaya y La Libertad, pero solicitó apoyo suficiente desde la administración municipal, dado que se va a gestionar la llegada de un defensor público a la casa de Atalaya.
Por ello, se solicitó que, tal como ocurre en La Libertad, se disponga de los implementos necesarios para garantizar una labor óptima y facilitar la atención a las comunidades.