En los Juegos Paralímpicos de Londres 2012, cuatro centésimas de segundos lo privaron de conseguir la medalla de bronce en la prueba de los 100 metros pecho categoría SB6, y desde entonces prometió que no descansaría hasta llegar al ‘Olimpo’.
Esa promesa lo motiva para seguir adelante en la natación, una disciplina que le causaba temores, pero en la que consiguió un lugar entre los gigantes, a pesar de medir un metro y 36 centímetros.
La acondroplasia, un trastorno genético que afecta fundamentalmente el crecimiento óseo y causa el tipo más común de enanismo, no ha sido impedimento para que Nelson Crispín Corzo doblegue con su depurada técnica de brazada y patada a cuanto adversario se le pone en frente.
El pasado sábado, en el Mundial de Natación Paralímpica que se desarrolla en Glasgow, Escocia, este bumangués de 23 años dio otra muestra de perseverancia, al conseguir la medalla de plata en la modalidad de los 200 metros combinados SM6, con récord de las Américas.
En la gran final, el colombiano paró los cronómetros en 2’:41’’:84, detrás del británico Sascha Kindred (2’:41’’:41) y por delante del brasileño Talisson Glock (2’:41’’:87).
De esta manera, Crispín Corzo, que incursionó en la natación debido a que su hermano necesitaba aprender a nadar para ingresar a la Policía, y mientras lo acompañaba, el entrenador William Jiménez lo motivó a surcar las aguas, cosechó su segunda presea en el Mundial de Escocia, toda vez que el martes pasado también se bañó de plata en los 100 metros pecho SB6.
Y la preparación de cara a los Juegos Paralímpicos de Rio, su gran obsesión, no para, pues continuará compitiendo en las modalidades de 100 metros espalda y 100 metros libre.
*Bucaramanga (Colprensa).
