El páramo de Santurbán es por estos días uno de los asuntos de deliberación en el país y la región, ecosistema del cual los habitantes de Norte de Santander tienen que estar muy atentos por múltiples razones, todas ellas relacionadas con la vida misma.
Lo más grave es el descubrimiento de explotaciones de minería ilegal en pleno territorio paramuno, como lo expuso una investigación periodística.
“Dos documentos oficiales del Ministerio de Ambiente y de la Agencia Nacional Minera dejan al descubierto que el gobierno del presidente Gustavo Petro conocía, desde hace al menos dos años y siete meses, la ubicación de al menos cinco túneles de extracción ilegal de oro, a más de 3.000 metros sobre el nivel del mar(...)”.
Con ese párrafo inicia el informe de Vanguardia que habla sobre los documentos prueban que el Gobierno sabía del saqueo de oro y contaminación con ácidos en el páramo de Santurbán.
Todo esto tiene que encender las alarmas al simplemente recordar que este ecosistema es considerado como una fábrica natural de agua que surte a los acueductos de varios municipios de Norte de Santander y Santander.
En ese sentido se resalta la posición asumida por el Comité Santurbán de estar unidos en defensa del agua y del páramo. “No vamos a caer en la trampa de escoger entre el veneno de las multinacionales y entre el veneno de la minería ilegal. Nosotros ya escogimos defender el agua de más de 2.5 millones de personas”.
Es bueno tener presente que dentro de ese número de habitantes se encuentran los de Cúcuta que así como los bumangueses, reciben el líquido vital proveniente de ese estratégico territorio. Norte de Santander tiene mucho que ganar o que perder: 28 de sus municipios beben agua nacida en el páramo, en el que, además, 20 de ellos tienen territorio allí.
Los riesgos son múltiples tanto para la salud, la destrucción de las fuentes naturales de agua que podrían contaminarse con los materiales utilizados para extraer el metal precioso y el daño irreparable a la naturaleza.
Por eso las autoridades ambientales junto con la demás institucionalidad es urgente que avancen hacia una verdadera proteccíón de estas áreas tan inmensamente ricas en el recurso hídrico pero tan sensibles a sufrir por las acciones depredadoras y contaminantes.
Pero además tiene que avanzarse en los procesos de delimitación, como el recientemente indicado por el Ministerio de Ambiente que propone una acción gresiva hasta cobijar 29.199,44 hectáreas en 19 municipios con área de páramo que ya concertaron los seis temas ineludibles definidos por la Corte Constitucional.
No es un asunto menor lo relacionado con Santubán, cuyo 70% del territorio paramuno se encuentra en Norte de Santander y el resto en Santander.
Además, recordemos que Colombia posee entre el 43% y 52% de los páramos del mundo, convirtiéndolo en el país con la mayor extensión de este ecosistema a nivel global. Esta valiosa cobertura representa entre 2.8 y 2.9 millones de hectáreas cruciales para el abastecimiento de agua y la regulación del clima.
Luego la conversación, el debate, el análisis y las determinaciones de diverso orden tiene que conducir a salvar semejante potencial para hoy y el futuro.
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