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~Ya no será necesario aprenderse la totalidad de los nombres de los
barrios, ya que con la sola dirección se podrá ubicar espacialmente.~

Ya no será necesario aprenderse la totalidad de los nombres de los barrios, ya que con la sola dirección se podrá ubicar espacialmente.
Falta de conectividad entre las calles y las avenidas, predios con más de una dirección domiciliaria, barrios con valores numéricos adoptados por conveniencia y viviendas con tres y hasta cuatro placas en sus fachadas hacían de Cúcuta una ciudad de locura a la hora de buscar direcciones.
Turistas y visitantes tenían que ingeniárselas para dar con alguna dirección, ya que ni con señas los propios habitantes de la capital del departamento de Norte de Santander podían explicar el paradero de algún predio, barrio o negocio. Incluso el personal encargado de entregar la correspondencia y los recibos de servicio público muchas veces desistía de cumplir su tarea al no encontrar una dirección, lo que afectó la productividad de la ciudad, sostiene el director nacional del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), Juan Antonio Nieto Escalante.
Este confuso panorama tuvo su origen en el crecimiento desordenado de la ciudad y en la falta de un organismo rector en el tema de la nomenclatura urbana, lo que conllevó al surgimiento de por lo menos 25 sistemas independientes de nomenclatura y a la existencia de una misma dirección en hasta cinco sectores de Cúcuta.
Luego de analizar 588 imágenes aerofotográficas digitales, con las que se construyó el nuevo ortofotomosaico y la cartografía vectorial de Cúcuta surgió el nuevo ordenamiento de la ciudad que comprende 28 ejes entre calles y avenidas, que delimitan 17 zonas unificadas de nomenclatura.
“Con el nuevo sistema no habrán más predios con tres y hasta cuatro placas en sus fachadas, ni una misma dirección repetida seis veces en todas las comunas, ya que la nomenclatura que se instalará a partir de febrero del año entrante se soporta en una base de datos digital ampliada y moderna que les permitirá a las autoridades, a las empresas de servicios públicos, a los turistas y a los mismos ciudadanos simplificar los tiempos y las distancias de recorrido”, señala Nieto.
En 1975, la ciudad, que se consolidaba en el valle norte hasta Quinta Bosh y Quinta Oriental, ya presentaba los actuales problemas de duplicidad y discontinuidad en su nomenclatura, como son los casos de las calles quinta, sexta y séptima en Quinta Bosh, Popular, Colsag y La Riviera.
Igual sucede con la calle segunda de Quinta Bosh, que es la calle tercera de Quinta Oriental.
En la nueva nomenclatura la zona céntrica de la ciudad permanecerá como está, en cambio, en el 80 por ciento del casco urbano sí cambiará.
Las vías del norte llevarán un sufijo norte y las que están al oriente de la Avenida Cero llevarán el sufijo este; todas crecerán numéricamente entre más alejadas se encuentren del centro de la ciudad. (Ver infografías).
La administración municipal aprobó la nomenclatura en consejo de gobierno y prepara un proyecto de acuerdo para presentarla al Concejo para su aceptación y posterior adopción, hecho que está proyectado para el mes de febrero.
Antes de su instalación, las comunidades conocerán cómo quedará el nuevo sistema de identificación de casas y vías, en jornadas de socialización que se llevarán a cabo en el Concejo.
Lo mismo se espera que hagan las empresas de servicio público con sus usuarios.
Orlando.carvajal@laopinion.com.co

Ya no será necesario aprenderse la totalidad de los nombres de los barrios, ya que con la sola dirección se podrá ubicar espacialmente.
Falta de conectividad entre las calles y las avenidas, predios con más de una dirección domiciliaria, barrios con valores numéricos adoptados por conveniencia y viviendas con tres y hasta cuatro placas en sus fachadas hacían de Cúcuta una ciudad de locura a la hora de buscar direcciones.
Turistas y visitantes tenían que ingeniárselas para dar con alguna dirección, ya que ni con señas los propios habitantes de la capital del departamento de Norte de Santander podían explicar el paradero de algún predio, barrio o negocio. Incluso el personal encargado de entregar la correspondencia y los recibos de servicio público muchas veces desistía de cumplir su tarea al no encontrar una dirección, lo que afectó la productividad de la ciudad, sostiene el director nacional del Instituto Geográfico Agustín Codazzi (Igac), Juan Antonio Nieto Escalante.
Este confuso panorama tuvo su origen en el crecimiento desordenado de la ciudad y en la falta de un organismo rector en el tema de la nomenclatura urbana, lo que conllevó al surgimiento de por lo menos 25 sistemas independientes de nomenclatura y a la existencia de una misma dirección en hasta cinco sectores de Cúcuta.
Luego de analizar 588 imágenes aerofotográficas digitales, con las que se construyó el nuevo ortofotomosaico y la cartografía vectorial de Cúcuta surgió el nuevo ordenamiento de la ciudad que comprende 28 ejes entre calles y avenidas, que delimitan 17 zonas unificadas de nomenclatura.
“Con el nuevo sistema no habrán más predios con tres y hasta cuatro placas en sus fachadas, ni una misma dirección repetida seis veces en todas las comunas, ya que la nomenclatura que se instalará a partir de febrero del año entrante se soporta en una base de datos digital ampliada y moderna que les permitirá a las autoridades, a las empresas de servicios públicos, a los turistas y a los mismos ciudadanos simplificar los tiempos y las distancias de recorrido”, señala Nieto.
En 1975, la ciudad, que se consolidaba en el valle norte hasta Quinta Bosh y Quinta Oriental, ya presentaba los actuales problemas de duplicidad y discontinuidad en su nomenclatura, como son los casos de las calles quinta, sexta y séptima en Quinta Bosh, Popular, Colsag y La Riviera.
Igual sucede con la calle segunda de Quinta Bosh, que es la calle tercera de Quinta Oriental.
En la nueva nomenclatura la zona céntrica de la ciudad permanecerá como está, en cambio, en el 80 por ciento del casco urbano sí cambiará.
Las vías del norte llevarán un sufijo norte y las que están al oriente de la Avenida Cero llevarán el sufijo este; todas crecerán numéricamente entre más alejadas se encuentren del centro de la ciudad. (Ver infografías).
¿Cuándo se instalará?
La administración municipal aprobó la nomenclatura en consejo de gobierno y prepara un proyecto de acuerdo para presentarla al Concejo para su aceptación y posterior adopción, hecho que está proyectado para el mes de febrero.
Antes de su instalación, las comunidades conocerán cómo quedará el nuevo sistema de identificación de casas y vías, en jornadas de socialización que se llevarán a cabo en el Concejo.
Lo mismo se espera que hagan las empresas de servicio público con sus usuarios.
