Es conveniente comenzar por reconocer que la tenacidad y el empeño que antiguamente distinguía a ciertos personajes de esta ciudad, y particularmente después del terremoto que nos sacudió en 1875, no se hayan perdido del todo. Aún subsisten protagonistas que merecen ser exaltados al olimpo de las figuras sobresalientes no sólo de la ciudad sino del país entero y por qué no, del mundo. Figuras que se distinguen por sus valores y se destacan por encima de los demás sin aspavientos y en un anonimato sencillo, pero con gran valentía y espíritu de comunidad, en este sentido, la sola mención de una organización como la destacada en el título de esta crónica es suficiente para registrar nuestra complacencia por su entusiasta ejecución en la presentación de sus acciones, programas y actividades.
En palabras de su propio presidente Patrocinio Ararat Díaz, en las notas publicadas con ocasión de la conmemoración de sus 15 años de creación, cito textualmente: “…Convencidos de que la educación y la cultura son la mejor agenda para acelerar el crecimiento y reducir la pobreza…” se reunieron el viernes 5 de mayo de 2006, los siguientes miembros fundadores encabezados por el antes mencionado presidente: Carmen Leonor Barajas, Sandra Reyes Prada, Alejandro Canal lindarte, Jorge Maldonado Vargas, Álvaro Carvajal Franklin, Jaime Barajas León, Hugo Espinosa Dávila, Gastón Bermúdez Vargas, Cicerón Flórez Moya y Pedro Cuadro Herrera, para conformar el Movimiento Académico, Cultural y Social El 5 a las 5, grupo que posteriormente se convirtió en la Fundación Cultural El 5 a las 5, y que el 23 de enero de 2014, según resolución 003, obtuviera oficialmente la Personería Jurídica correspondiente.
La Fundación comenzó a crecer mediante la adición de numerosos asociados que hoy cuenta con 23 miembros honorarios, entre quienes se encuentran varios expresidentes de la república, exgobernadores y exalcaldes, así como una nutrida colectividad de socios que suman más de 150 integrantes, todos ellos deseosos de contribuir activamente con la realización de sus objetivos.
La percepción positiva que hoy tiene la comunidad cucuteña de la Fundación, ha venido creciendo, asegura su presidente, con el paso de los años en la medida en que ella fue llenando en asuntos de cultura, entendida ésta en términos de expresiones artísticas, costumbristas y de tradición, que son una sentida necesidad frente a una tradicional postura que privilegiaba el comercio, el contrabando, la informalidad y una falta de identidad y pertenencia, producto de una dependencia perniciosa y una consentida penetración cultural venezolana.
En la actualidad puede argumentarse que la Fundación ha desarrollado más de 540 actividades académicas o culturales, con una asistencia global de más de cuarenta mil participantes, sin contabilizar los asistentes virtuales a través de sus páginas en redes sociales.
Dentro de las múltiples actividades que se realizan en la Fundación se destacan los Ejercicios Académicos en los que se analizan, proponen y desarrollan diferentes temas de la región; de la misma manera se promovió la creación del proyecto multiactivo Parque Interactivo de Cultura, Ciencia, Tecnología e innovación EUREKA, convocando un número importante de profesionales para que trabajaran voluntariamente en el diseño de los servicios que se prestarían en beneficio de la ciudad.
Por último, quiero resaltar uno de sus programas, tal vez el menos conocido y promocionado, denominado: Ciudadano Ejemplar. Muy poca información encontré al respecto, razón por la cual, solicité al director de la Fundación ingeniero Patrocinio Ararat, suministrar datos adicionales de ese importante programa que con gusto les comparto.
En realidad, la idea nació en la necesidad de otorgar merecidos reconocimientos a quienes realizan acciones ejemplares en pro y beneficio de la ciudad o sus pobladores, sin esperar retribuciones de ninguna clase. En ese sentido, la institución comenzó a indagar sobre qué nombre asignarle a ese galardón que representara a los ciudadanos, organismos o entidades que cumplieran con los propósitos de la distinción; así que luego de una exhaustiva investigación se llegó a la conclusión de que no era fácil ni concluyente una escogencia unánime de un título que cumpliera con todos los requerimientos para ser el ganador.
Sin embargo, en la baraja de los seleccionados apareció un nombre, de por sí desconocido para la gran mayoría de los cucuteños, incluyéndome, pues no tenía la menor idea de su gran valía como artista plástico y autor de obras que están a nuestra vista todos días; su nombre: Marco León Mariño.
Para acortar el relato baste decir que don Marco León, artista boyacense nacido el 11 de septiembre de 1881; fue escultor, pintor, arquitecto, fotógrafo y artesano industrial, constructor de la majestuosa estatua de Cristo Rey y de varias de las pinturas que adornan las naves de la catedral de San José en Cúcuta. Murió en esta capital el 25 de julio de 1965.
Ahora lo importante, ¿quiénes han sido los galardonados como Ciudadanos Ejemplares desde su lanzamiento en 2019? El primero, doctor Rosendo Cáceres Durán. En el 2020, el pastor evangelista Timoteo Anderson Carlson. En 2021, Carlos Francisco Corredor Pereira, 2022, Juan Pabón Hernández; 2023, David Figueroa Sierra y 2024 Marleny Mafla de Ararat.
En 2025, no se desarrolló la actividad de reconocimiento, toda vez que los esfuerzos de la institución estuvieron enfocados en la promoción y construcción del monumento a Camilo Daza, en el complejo aeronáutico del aeropuerto que lleva su nombre.
Se espera que, en este año de 2026, se retome la evaluación de los posibles candidatos a la distinción de un galardón de tanta importancia como el de Ciudadano Ejemplar de la ciudad de Cúcuta.
Redacción
Gerardo Raynaud D.
gerard.raynaud@gmail.com
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