En el último periodo de sesiones ordinarias de 2016, el Concejo de Ocaña se dedicó a calentar el puesto y a enfrascarse en discusiones entre los cabildantes y con la alcaldesa, Miriam Prado Carrascal.
De los ocho proyectos que fueron presentados por la Alcaldía, solo se aprobaron tres luego de largos debates y los demás fueron hundidos por los cabildantes. Además, de los miembros de la corporación, ninguno presentó un proyecto de acuerdo por iniciativa propia y tan solo se limitaron a los controles políticos a los secretarios de despacho.
En cuanto al ausentismo, característico en el año, el concejal Edinson Navarro no asistió a ninguna sesión por una intervención quirúrgica. Los opositores al gobierno de Prado Carrascal, siempre llegaron media hora después de iniciadas las sesiones.
Uno de los hechos más curiosos que se presentó en el último mes, fue el ocurrido el 26 y 27 de noviembre, días en que se someterían a votación los proyectos de acuerdo, entre ellos el presupuesto de 2017. A las jornadas no asistieron los concejales Edwin Jair Arévalo Carrascal, Marco Tulio Zambrano Amaya, Edinson Navarro, Olger Acosta, José Luis Pérez, Dilson Arévalo y Lina Fernanda Lobo.
El Concejo, integrado por 15 cabildantes, no tuvo quórum y no se pudo dar trámite a los proyectos de acuerdo.
Los aprobados
Los proyectos que tuvieron visto bueno fueron tres y uno de ellos es el relacionado con los incentivos tributarios para los contribuyentes que están al día con los impuestos predial e industria y comercio.
El segundo que contó con el aval fue el que otorga subsidios para los servicios públicos de acueducto, alcantarillado y aseo en Ocaña.
El tercer proyecto fue el que autoriza a la alcaldesa para constituir y gravar predios para el traslado de líneas de energía de alta tensión del occidente al oriente de Ocaña. Los terrenos son El Carbón en la vereda La Concepción y el de la planta de tratamiento El Algodonal en inmediaciones al batallón de Infantería N°15 Santander.
El principal beneficio de este último proyecto de acuerdo es para los habitantes de los sectores Juan XXIII, El Landia, El Lago y Asovigirón, que han convivido bajo las redes de energía. Una vez sean trasladadas se podrá poner en funcionamiento un palíndromo que hay en el sector.
