Por segunda vez en su vida, Erika Tatiana Santos Cano fue enviada tras las rejas, luego de que las autoridades la vincularan con un presunto caso de microtráfico en Cúcuta.
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Teñirse el cabello de rubio, cambiar de apariencia e incluso de alias no habría sido suficiente para dejar atrás sus 'mañas'. Ahora, conocida como la Mona, la mujer es señalada de dedicarse al narcomenudeo junto con Gerson Javier Posada Salazar, alias Zapatero, de 36 años.
En el barrio Santo Domingo, uno de los sectores más críticos de la ciudad por el tráfico y consumo de estupefacientes, las autoridades detectaron movimientos sospechosos en una vivienda de la Comuna 10.
Luego de recopilar suficiente material probatorio, se realizó un operativo interinstitucional para ejecutar una orden de registro y allanamiento. Allí se confirmó la principal hipótesis de los investigadores.
Según las autoridades, la vivienda funcionaba como un centro de almacenamiento, dosificación y expendio de drogas. Durante el procedimiento fueron halladas 300 dosis de cocaína y 54 dosis de heroína, listas para su comercialización.
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Además, los uniformados incautaron dinero en efectivo, que sería producto de la venta de estupefacientes, y un teléfono celular que quedó en poder de los investigadores para tratar de identificar a otros posibles integrantes de esta red de microtráfico.
Las investigaciones también apuntan a que la Mona y Zapatero estarían trabajando para un hombre conocido con el alias de Carlos Pecueca, considerado por las autoridades como un importante actor del microtráfico en ese sector de la ciudad.
Tras ser capturados en flagrancia, ambos fueron presentados ante la Fiscalía por el delito de tráfico, fabricación o porte de estupefacientes. Aunque no aceptaron los cargos, un juez les impuso medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso.
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