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Economía
Robo de energía deja pérdidas millonarias en Norte de Santander
En 2026, CENS ha detectado 3.105 conexiones ilegales. Además, contabiliza 760 transformadores instalados irregularmente.
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Leonardo Oliveros
Leonardo Favio Oliveros
Miércoles, 8 de Julio de 2026

El robo de energía alcanzó niveles históricos. En lo que va de año, Centrales Eléctricas de Norte de Santander (CENS) ha detectado alrededor de 3.105 conexiones ilegales, que representan millonarias pérdidas, golpea las finanzas de la empresa y pone en riesgo la estabilidad del Sistema de Transmisión Nacional (STN).

El más reciente caso de fraude detectado por la compañía filial del Grupo Empresas Públicas de Medellín (EPM) ocurrió de parte de un autolavado de la calle 7 del barrio Colsag, con avenida Los Libertadores, en Cúcuta.


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Por esta razón, la Policía aplicó un comparendo y el cierre del establecimiento por tres días, conforme a lo dispuesto por el Código Nacional de Seguridad y de Convivencia Ciudadana. El comercio estaría operando con energía ilegal durante los últimos cinco meses.

El panorama es grave, porque el subgerente de Distribución de la electrificadora, Hermes Ordóñez, precisó a La Opinión que en 2026 han detectado en la ciudad 1.032 conexiones irregulares.

“El indicador de pérdidas de energía se encuentra en 14,48%. Eso implica aproximadamente 331 gigavatios (Gwh/año) que, mal contados, multiplicados por un precio de $349.39,51 (costo Generación) por vatio, son $115.766 millones al año”, agregó.

En otras palabras, de cada 100 unidades de energía que distribuye la empresa, casi 15 se pierden por conexiones ilegales. El indicador ha venido aumentando los últimos 3 años, según la compañía, cuando se ubicaba en 12,5%.

De acuerdo con Ordóñez, aunque entre el 80% de los casos detectados corresponde a usuarios residenciales, los sectores comercial e industrial (que incluyen casos en autolavados, restaurantes, hoteles y moteles, entre otros) representan los bloques de energía más grandes y los que generan mayores pérdidas.


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Tibú, situación crítica

 

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Hermes Ordóñez explicó que el problema también se extiende al Catatumbo, con municipios críticos como Tibú, en donde se registran pérdidas cercanas al 58%. 

El subgerente de Distribución precisó que, en el corregimiento La Gabarra de ese municipio, el indicador supera el 90%, es decir, 9 de cada 10 usuarios están conectados irregularmente al sistema de energía, una situación fuertemente ligada a la minería ilegal, a la inseguridad y al orden público.

“Otras zonas críticas por la minería ilegal son San Roque, La Y Astilleros, San Faustino y el cerro Tasajero”, apuntó.

Respecto a otros departamentos, a excepción de los de la costa Caribe, el indicador de pérdida de Norte de Santander es más alto; por ejemplo, la vecina Electrificadora de Santander S.A. (ESSA) tiene una tasa de 14,3%.

Con estos resultados, CENS se posiciona en el noveno lugar a nivel nacional dentro del ranking general, manteniéndose por debajo del promedio ponderado del sector en el país, el cual se sitúa en el 19,18%.


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Transformadores irregulares

Una de las modalidades más complejas, especialmente vinculada a sectores como la minería ilegal, es el uso de infraestructura clandestina. Inescrupulosos compran transformadores en el mercado negro y los instalan.

“Hay gente que ofrece servicios de técnico de conexión. Tenemos identificados aproximadamente 760 transformadores ilegales instalados en varios sectores de Norte de Santander. Esta cifra ha crecido de manera significativa en los últimos dos años (2025 y 2026), cuando había unos 228”, afirmó el subgerente de Distribución.

Detrás de esta labor para hallar fraudes está la oficina Control de Pérdidas de Energía, conformado por unos 250 técnicos e ingenieros. 

 

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En esa área se encargan de monitorear las redes, detectar anomalías, hacer los cálculos en los casos en los que se comprobó la conexión ilegal, para que los usuarios devuelvan la electricidad hurtada y continuar con los monitores para evitar reincidentes.

Para identificar a quienes consumen energía de manera ilegal, se emplean principalmente dos metodologías:

  1. Análisis de desviaciones. Un equipo de profesionales analistas rastrea el comportamiento del consumo de energía eléctrica para identificar irregularidades y variaciones sospechosas.
  2. Tecnología y monitoreo en red. Se cuenta con equipos especializados y tecnología en la red para determinar pérdidas de energía directamente en los transformadores. Asimismo, un grupo de motorizados realiza recorridos constantes por las líneas de media tensión, para localizar los focos de pérdidas más críticos.

Riesgos inminentes

De acuerdo con CENS, la manipulación de las redes eléctricas no es una tarea sencilla y requiere conocimientos técnicos mínimos. Quienes realizan estas conexiones de manera artesanal se exponen a un riesgo inminente de electrocución. De hecho, la empresa ha conocido sobre personas que han muerto por operar redes o contadores o utilizar elementos como imanes.

Además, las conexiones ilegales deterioran gravemente la calidad del servicio de los vecinos, provocan fallas que afectan sus electrodomésticos y, en el caso de la minería ilegal, tienen un impacto negativo en el medio ambiente.


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