Más allá de la emoción de salir de la casa familiar para irse a vivir solos, esta decisión implica una realidad financiera importante, porque emanciparse puede costar entre $4,4 y $7,8 millones en la etapa inicial, de acuerdo con un análisis de Colfondos.
La vicepresidenta comercial y de Servicio al Cliente de la empresa, Paola Orozco, indicó que la independencia financiera también implica construir patrimonio, pues, destinar una parte de sus ingresos al ahorro le permite prepararse para sus metas.
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“En Colfondos identificamos que el 35% de los retiros de cesantías son destinados a vivienda, ya sea compra o mejora”, afirmó Orozco.
Los gastos
Para que su nueva libertad no termine llevándolo de vuelta a la casa de sus padres por falta de presupuesto, especialistas de Colfondos prepararon una hoja de ruta.
Mudarse requiere un ahorro previo. En las ciudades principales del país debe contemplar gastos iniciales: primer mes de arriendo y trámites ($1.000.000-$1.500.000), la mudanza ($150.000-$300.000), electrodomésticos básicos como nevera y lavadora ($2.000.000-$3.500.000) y el mobiliario esencial con menaje ($1.300.000 -$2.500.000).
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Los analistas indicaron que la diferencia entre independizarse con tranquilidad o endeudarse desde el primer mes suele estar en la capacidad de ahorrar antes de mudarse. Por eso, construir un colchón financiero es uno de los hábitos más recomendados, el cual debería ser de entre $4,5 millones y $7,8 millones.
Una vez instalado, sus gastos fijos (arriendo, servicios y alimentación) oscilarán entre $2.000.000 y $3.100.000. El consejo es aplicar la regla de oro: el costo de su vivienda no debe superar el 30% de sus ingresos. Además, cocinar en casa y planificar su mercado será vital para no agotar su quincena en la primera semana.
Paola Orozco señaló que hay que tener especial cuidado con la movilidad mixta, pues, si recurre frecuentemente a taxis o aplicaciones, este rubro puede dispararse rápidamente por encima de los $350.000 mensuales, generando fugas invisibles de dinero.
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“Si su visión de independencia va más allá del alquiler y su meta a mediano plazo es comprar un apartamento o casa propia, sus cesantías son sus mejores aliadas; planificar de manera inteligente este recurso le permitirá consolidar la cuota inicial y transformar su esfuerzo laboral de hoy en un patrimonio sólido para el mañana”, destacó.
La experta recordó que vivir solo significa asumir el 100% de los imprevistos -desde un daño en la tubería hasta una urgencia médica-, por esta razón es ideal construir un fondo de emergencias equivalente a entre 3 y6 meses de gastos básicos.
La verdadera independencia no comienza el día que recibe las llaves de un apartamento, sino cuando traza un plan para sostener ese proyecto en el tiempo.
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