La sensación en los desfiles que se cumplen en Ocaña es el pequeño Carlos Santiago Díaz Quintero, quien toca la trompeta con facilidad y le pone gracia a cada melodía.
Él, de 5 años, integra la banda marcial de la institución educativa Alfonso López, toca la trompeta que le regaló su tío Diego Quintero Ascanio, quien oficia como director de la agrupación musical.
“Desde los dos años descubrí ese potencial y hoy es la sensación en las diferentes presentaciones. Él, quiere ser policía y también director de una orquesta”, agregó.
El menor es de pocas palabras, pero su talento es evidente cuanto toma el instrumento y le da vida a las canciones. “Juego con mis amiguitos a los superhéroes, pero también ensayo con la trompeta”, exclamó el pequeño.
Asegura que en su casa no está prohibido hacer ruido. “Me dejan tocar y los vecinos me aplauden porque quieren que triunfe en la música”, agregó el menor.
Del tetero al instrumento
El niño genio de la trompeta es hijo único de María Isabel Quintero Ascanio, higienista oral y del comerciante Luis Carlos Díaz.
Desde los primeros años mostró su interés por los instrumentos de viento y percusión, factor que facilitó su aprendizaje.
Está en el jardín y es el invitado especial a las horas cívicas. Ha participado en desfiles y la gente lo aplaude”, indicó su tío, quien lo ha encaminado al arte.
“En familia le hemos inculcado el amor a la música y es muy dedicado, le encanta tocar la trompeta. Tiene un gusto especial y lo hace bien, no porque sea mi sobrino”, exclamó el director de la banda marcial del Instituto Técnico Comercial Alfonso López.
Con orgullo porta un impecable uniforme color rojo con negro y un gorro francés para salir a las presentaciones.
“Ha participado en el festival de bandas de Río de Oro, en el colegio La Salle y en las procesiones de Semana Santa. Nos estamos preparando para el desfile del 20 de julio”, indicó Quintero.
Con una tableta digital y bajo el acompañamiento de su tío escuchan todo tipo de música y observan películas para imitar sonidos.
“Música variada, salsa, merengue, rock y todos los ritmos. En casa no le prohibimos que haga bulla ya que es una estimulación temprana. Ahora se ha adquirido un equipo de percusión y se inclina hacia los redoblantes. Todo lo hace voluntariamente y nunca se obliga”, agregó.
También muestra interés por las artes dramáticas y en su cuarto se encierra con su abuelo a montar obras.
