Al borde de la quiebra se declararon los propietarios de establecimientos de comercio nocturno en Ocaña, a raíz de las restricciones adoptadas durante la temporada de fin y comienzos de año.
Los comerciantes manifestaron que el renglón de la economía más golpeado corresponde a los bares, discotecas, billares y casas de lenocinio, ya que los ingresos se han ido al suelo.
Miller Medrano, propietario de una discoteca, aseguró que las pérdidas son incalculables desde el inicio de la pandemia y por eso solicitó un salvavidas para superar la profunda crisis económica.
Explicó que el toque de queda afecta a meseros, taxistas, músicos, aseadoras, administradores, cantineros y vigilantes entre otros, lo que amerita flexibilizar las medidas, así sea que les permitan trabajar los sábados para resarcir las pérdidas.
Los afectados reclamaron, además, alivios tributarios, toda vez que deben pagar arriendos, sueldos, servicios públicos y a los proveedores de elementos de bioseguridad.
“Estamos pidiendo que sean más flexibles en el tema del horario, un solo día a la semana, el sábado, y el resto sí pueden hacer operativos. Hasta la fecha no han demostrado científicamente que alguna persona murió porque estaba en una discoteca o en un restaurante. Vamos a respetar los aforos, observamos que en el mercado y el centro hay más gente de día que de noche. Es injusto que se haga un tratamiento diferencial”, agregó.
Los comerciantes se preguntan cómo van a saldar el pago de los impuestos si no existen mecanismos para percibir esos dineros. “Al no haber ingresos no podemos cumplir con las obligaciones tributarias”, recalcó.
La representante legal de la Asociación de Casas de Lenocinio, Alejandra Quintero, insistió en un ‘plan b’ por parte de la administración municipal, con la adopción de estrategias para la reactivación económica.
Dice que están dispuestos a cumplir con todos los elementos mínimos de bioseguridad para evitar el contagio y propagación de la enfermedad.
“El virus circula las 24 horas del día y durante los 7 días de la semana en todos los lugares, entonces, ¿por qué se extreman las medidas en las horas de la noche?”, planteó Quintero.
Aseguró que si no hace eco la propuesta de trabajar los sábados, están dispuestos a promover una jornada de protesta pacífica frente al palacio municipal.
Ante esa situación, el secretario de Gobierno municipal, Yuri Alfonso Carrascal Gómez, se reunió con los comerciantes para plantear posibles alternativas.
Una de las propuestas está encaminada a la ampliación del plazo en el pago de impuestos de Industria y Comercio, y la posibilidad de abrir sus establecimientos en horario extendido el día sábado.
El funcionario señaló que estas opciones serán estudiadas y en caso de ser aprobadas, exigirán estrictos protocolos de bioseguridad. Sobre los horarios nocturnos dijo que está sujeto a las disposiciones ordenadas por el gobernador, a quien el alcalde hizo la respectiva consulta.
