Luego de la renuncia protocolaria del gabinete de la alcaldesa de Ocaña, Miriam Prado Carrascal, se conoció que el jefe de Planeación, Juan Bernardo Velásquez Portillo, dejó el cargo.
El argumento del funcionario es que en ese despacho se carece de un equipo interdisciplinario que facilite el trabajo.
“Falta planeación, nosotros intentamos algo pequeño de lo que se necesita. Se requiere de un equipo completo con un abogado, un ingeniero, arquitectos e inspectores de obras dedicados exclusivamente al control urbanístico de las licencias. Con dos funcionarios es complicado dar resultados y sólo se fijan en los trámites de las construcciones y movimientos de tierra ilegales”, dijo.
Velásquez aseguró que por la carencia de ese equipo el municipio deja de recibir recursos para la inversión social.
Durante su gestión se dio el primer paso para la actualización catastral y se dejó avanzado el Plan Básico de Ordenamiento Territorial, restando contratar el consultor para la renovación del documento.
El secretario saliente manifestó que Ocaña requiere de una actualización catastral y por eso se suscribió el convenio con el Instituto Geográfico Agustín Codazzi.
“Es una conformación dinámica y se van a actualizar algunas urbanizaciones, condominios y predios que aparecen como lotes y en ellos hay edificios de cinco pisos. Esas operaciones se verán reflejadas el año entrante en los impuestos. El municipio está dejando de recibir recursos”, recalcó.
El convenio con el Igac tiene un costo de $147 millones, de los cuales $80 millones aporta la administración y el resto la entidad.
Ahora, se espera que la alcaldesa de a conocer si hará movimientos en su gabinete para renovar la gestión que ha estado empañada por líos jurídicos y polémicas en el municipio.
