Los integrantes del colegio de rectores de la Provincia de Ocaña se reunieron con el propósito de presentar propuestas a la administración municipal para el manejo de los recursos de calidad educativa. Así mismo, solicitaron un informe sobre la manera como se han invertido.
El rector del colegio del corregimiento de Otaré, José María Lanzziano Madariaga, indicó que los estudiantes no cuentan con el transporte escolar y además requieren la construcción de un colegio nuevo.
“El colegio funciona en una vieja casona, no tienen espacios para el recreo y desarrollar proyectos productivos. También se encuentra al frente de la estación de Policía que ha sido atacada en varias oportunidades, lo que genera zozobra entre los padres de familia”.
Otro de los reclamos es por el no funcionamiento del megacolegio que se construyó en Ábrego, tras un año de haber sido inaugurado.
Así lo manifestó el rector de la institución, Francisco Javier Morales, quien espera la dotación definitiva y el transporte escolar para el traslado de los estudiantes del colegio Carlos Julio Torrado Peñaranda.
El académico espera que la promesa de que después de vacaciones de mitad de año se trasladarán al megacolegio se cumpla. “El transporte escolar no se ha dado. La institución ha hecho un esfuerzo para apoyar a los niños que viven en zonas lejanas subsidiando una parte, pero con el traslado de colegio es un tema prioritario”, dijo Torrado.
Nixon Hacip Quintero, director de la Unidad Educativa Rural de Pueblo Nuevo, indicó que los niños también esperan la asignación del transporte escolar.
Sobre la deuda que se tiene con Centrales Eléctricas, los rectores proponen que se utilicen los recursos por calidad de educación que ascienden a $1.600 millones. Aseguran que a la fecha por concepto de gratuidad sólo han recibido el 30 por ciento para cumplir con los compromisos para el funcionamiento.
El presidente de la Asociación de Rectores de la Provincia de Ocaña, Oscar Emilio Pallares León, indicó que mañana se analizarán los resultados del índice sintético de calidad en la básica primaria y secundaria.
Calificó como satisfactorio el balance pues Ocaña era una de las ciudades con los resultados más altos en pruebas Saber.
