Después de recuperarse en el comando del Primer Distrito de la Policía, la yegua ‘Carmelita’ fue adoptada por una familia de Chinácota que quiere darle el cuidado que sus antiguos propietarios no le brindaron.
El equino había sido decomisado por las autoridades municipales al encontrarse en calidad de abandono en un lote de la urbanización El Pinar.
‘Carmelita’ fue hallada en condiciones precarias debido al trabajo forzado al que era sometida en los cerros de Pamplona, donde transportaba madera y cumplía otro tipo de labores que requerían una buena alimentación, que nunca tuvo.
El 10 de noviembre del año pasado, también en la urbanización Valle del Espíritu Santo, fue encontrada con una pata fracturada y con severos signos de maltrato la yegua ‘Paloma’, que después fue brutalmente asesinada a golpes en la plaza de ferias de Pamplona, donde se recuperaba.
Los dos equinos, en esa oportunidad, fueron recluidos en la antigua plaza de ferias San Fermín, en donde por los excesos cometidos por quienes frecuentan el lugar a consumir narcóticos, se optó por trasladar a ‘Carmelita’ hasta el Comando de la Policía, para que no le ocurriera lo mismo que a su compañera de infortunio.
Tristeza
El comandante del Primer Distrito, teniente coronel Ricardo Caneva Piñeros, desde el año pasado permitió que el animal estuviera seguro en las instalaciones de la Policía.
Dijo después de varios meses de ver la evolución favorable de la yegua, que una familia de Chinácota decidió adoptarla.
“Se la entregamos a unas personas bondadosas que la van cuidar, proteger y darle la calidad de vida que se merece después de tanto sufrimiento”, afirmó.
Les hizo un llamado a los campesinos de la región para que cuiden y traten de la mejor manera a los animales que utilizan para las labores agrícolas.
La representante legal de la Asociación Adopción Pamplona, Karina Suárez García, quien en compañía de un equipo de veterinarios ha estado atenta a los cuidados y manutención de ‘Carmelita’, la despidió con mucha nostalgia.
Explicó que los cambios son favorables porque la yegua subió de peso y está rehabilitada para seguir con su vida normal en el campo.
Señaló que después de analizar las diferentes solicitudes de personas que la querían en calidad de adopción, decidieron entregarla a una familia que tiene una finca en Chinácota, que se comprometió en tenerla como una mascota.
Adopción Pamplona hará seguimiento al estado de la yegua y de acuerdo con Suárez García se requiere el apoyo de la ciudadanía.
