En Pamplona hay preocupación por el aumento de la población de palomas caseras silvestres. De seguir así en los próximos meses se pueden convertir en un problema sanitario y de salud pública para los habitantes del casco urbano.
Se les ve revoloteando en cualquier sector, barrios, zona comercial y hasta han llegado a perturbar la tranquilidad en los condominios antiguos y los nuevos.
El mayor número se centra en el parque Águeda Gallardo en donde los benefactores las alimentan. Se observan niños, jóvenes y adultos disfrutando de ellas, incluso tomándose fotos en medio del vuelo.
Frecuentan techos, alares, ventanas y cualquier sitio en donde puedan pasar la gran mayoría del tiempo. Esto hace que en ocasiones con los desperdicios, plumas, restos de huevos, nidos y excrementos, tapen canaletas y cañerías que colapsan en las temporadas de lluvias.
En el tema de salud, las palomas están asociadas a la producción de patógenos, parásitos y ectoparásitos que ocasionan enfermedades al hombre o a otros animales.
“Nos preocupa la sobrepoblación porque son animales que transmiten un parásito que se ubica en los pulmones de los humanos y pueden ocasionar la muerte”, dijo el decano de la facultad de ciencias agrarias de la Universidad de Pamplona, Alfonso Capacho Mogollón.
Indicó que trabajan para buscar las estrategias que permiten bajar la población de las palomas caseras. “Es preocupante que mucha gente desconoce la gravedad desde el punto de vista sanitario que representan estas aves domésticas”, sostuvo.
Expresó que es una situación que se requiere controlar con el acompañamiento de las autoridades municipales, ambientales, defensores de los animales y ciudadanía. “Hay que buscar la mejor solución para evitar en el futuro hechos que lamentar”.
La Opinión
