Desde las primeras horas del día llegaron al Palacio Municipal 50 beneficiarias de las 150 estufas eficientes de leña que fueron gestionadas el año pasado por la Alcaldía de Pamplona.
Las familias campesinas no tendrán que cocinar en medio del humo y el calor que se genera con los antiguos fogones, gracias a sus nuevas cocinas.
La ama de casa Nelly María Fernández Acevedo, llegó desde la vereda Ulagá, parte alta, a recibir el que considera un beneficio del gobierno, porque desde toda la vida ha estado preparando los alimentos en una cocina rudimentaria de leña.
“Cuando empecemos a utilizar esta estufa vamos a mejorar nuestras condiciones de vida. No tendremos que tragar más humo”, sostuvo con un poco de timidez.
Esta mujer criada en el campo recuerda que desde hace más de 50 años ha estado en estas condiciones y que ahora le llegó la hora de ofrecerles a sus tres hijos un mejor ambiente al interior de la humilde vivienda.
También llegó la señora Eloisa Villamizar, residente en el mismo sector rural de Pamplona. Mientras empacaba los ladrillos, aseguró que nunca había tenido una estufa, porque cocina los alimentos en un improvisado fogón que a su edad le ocasiona mucho ardor en los ojos y frecuente resfriado.
El técnico de la Fundación Natura, y encargado de los procesos de entrega y verificación de las construcción de las estufas eficientes, Richard Peñaloza, destacó que a la fecha van construidas 49 en diferentes veredas del municipio.
Expresó que en esta oportunidad se procederá con otras 50 más que estarán listas en los próximos meses. Después de hechas las estufas se tienen que dejar un mes sin utilizarla para que los materiales queden compactos y no se vayan a presentar problemas.
La Opinión
