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Pamplona
Este es uno de los personajes más queridos en Pamplona
Se llama Jesús Ramiro Villamizar Moreno y se dedica a cuidar carros en el día y vigilar las calles por las noches.
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Martes, 8 de Diciembre de 2015

Él, tiene 51 años. Es uno de los personajes más queridos en Pamplona. Parte de su vida la dedicó a recorrer el territorio colombiano manejando vehículos de carga pesada y ahora camina de un lado a otro con una singular vestimenta.

Se trata de Jesús Ramiro Villamizar Moreno, un apasionado por el rugir de los motores. Tras dejar sus travesías por Colombia se dedicó a cuidar carros en Pamplona y a vigilar las calles en las noches.

Son varias las facetas de este personaje que se ha ganado el cariño de la comunidad, que lo identifica por su vestimenta pintoresca. Siempre sostiene entre los labios un silbato y en la mano izquierda una paleta de pare y siga.

Como buen personaje hace alarde de su oficio, tiene en la chaqueta colgadas medallas, escarapelas, distintivos y otras arandelas que combina con prendas de corte militar.

Del hombro izquierdo le cuelga un maletín tipo ejecutivo y amarrado en la pretina del pantalón lleva un bolillo de madera para espantar a quienes pretendan acercarse a algún vehículo con la intención de robar.

A Jesús Ramiro se le ve en el día en la calle 7, entre carreras 7 y 8. En la noche cambia de rol. Pasea las cuadras como cualquier celador.

Pasé muchos años de mi juventud manejando camiones doble troque desde Arauca a Barranquilla y de San Vicente del Caguán a Cartagena y muchas zonas de país”, dijo Jesús Ramiro.

De esta manera conoció parte de la geografía del país. Así se ganaba el sustento para él y su familia.

Jesús Ramiro  habla con fluidez y recuerda todos los pueblos y ciudades de Colombia por donde pasó con cargas de ganado, plátano, comestibles, químicos y otros productos.

Dice que dejó de manejar vehículos de carga pesada cuando el orden público se alteró y dejaron de existir las condiciones de seguridad para seguir recorriendo las vías nacionales.

En la década de 1990 a 2000, estando en Pamplona, decidió emplearse como taxista urbano, actividad que dejó al justificar que no era rentable por la elevada tarifa diaria que tenía que pagarle al propietario del vehículo.

Hoy se gana el sustento cuidado carros, quizás como una manera de recordar cuando era una persona que se pasó parte de sus 51 años detrás de un volante.

Con una armónica en las noches, sentado en una esquina, le saca melodías a la temporada decembrina.

Así como Jesús Villamizar, hay muchas personas en la sociedad. Hoy se encuentra abandonado por las políticas del Estado y la desidia de los administradores de turno que no hacen nada para ofrecer mejores oportunidades de vida a personas como el ‘calidoso’ pamplonés.

*La Opinión

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