El director Medicina Legal en Pamplona, Camilo García Jáuregui, dio a conocer que semanalmente están atendiendo entre 20 y 25 casos de lesiones personales, generadas por riñas producto del consumo desbordado de licores y alucinógenos.
Los hechos violentos se generan en puntos de concentración de bebidas alcohólicas, como la Plazuela Almeyda. “La tendencia en cuanto a riñas se mantiene en vacaciones y es progresiva cuando se retoman las actividades universitarias”.
“Hay un aspecto relevante desde el punto de vista médico-legal. No atendemos solo el consumo de licor, sino que se engloba todo tipo de sustancias que generan algún afecto neurológico sobre la persona”, afirmó.
Algunos de los casos están relacionados con el uso de sicoactivos como la marihuana, cocaína, el bazuco y otras sustancias.
De acuerdo con el director García Jáuregui, los días pico son los jueves, viernes y sábados. Al atender el caso se hace una evaluación y se deja consignado el tipo de lesión, los días de incapacidad y si quedan o no secuelas médicas legales.
Las lesiones más comunes son morados, escoriaciones, edemas y heridas. De cada cinco hombres afectados, una mujer figura involucrada en hechos violentos.
“Estadísticamente es claro y demostrable que en periodos académicos hay más brotes de violencia entre estudiantes universitarios”, sostuvo.
Preocupación
En Pamplona la Plazuela Almeyda sigue siendo el foco generador de riñas nocturnas de jueves a domingo.
También preocupa a las autoridades de Policía la zona de tolerancia del Camellón, un sector de la avenida Celestino Villamizar y Chapinero.
Es por eso que está en estudio del gobierno municipal la propuesta para que se reduzca el horario de atención de venta de licores.
El comandante del Primer Distrito, teniente Jaime Chitiva Conde, dijo que los casos se presentan entre la medianoche y las 4 de la madrugada.
“La propuesta de la Policía Nacional es que se disminuya el horario de atención en estos establecimientos, de jueves a domingo, hasta la medianoche”, indicó.
El oficial considera que para que los comerciantes de licor no se afecten, podrían atender al público hasta la 1 de la madrugada, los sábados.
La Opinión
