Los coletazos del paro nacional de camioneros se sienten en Pamplona. Los productos no perecederos empezaron a escasear ante la no llegada de los pedidos que hacen los expendedores mayoritarios del Centro de Acopio.
Son alimentos que provienen de diferentes sitios del país y que debido al cese de actividades de los transportadores se ha hecho difícil la llegada.
Es por eso que en los supermercados, tiendas y bodegas del centro de Pamplona y en los barrios periféricos se nota la falta de víveres como panela, harina, granos y pastas.
El comerciante Calixto Gélvez, quien tiene el punto de distribución mayoritario en el Centro de Acopio, hizo una radiografía de antes y de ahora, con relación a los precios de los productos de primera necesidad.
Él, citó como ejemplo que días antes el bulto de harina de 20 kilos estaba en $36.000 y actualmente se vende en $50.000.
Otro de los productos que tiende al alza es la panela. Antes del paro camionero estaba la caja de 32 unidades en $30.000 y ahora en $45.000.
Gélvez dijo que la mayor dificultad se presenta en los pedidos de pastas que proceden de Cali y que por el paro no están llegando a la ciudad.
La propietaria de una de una tienda del sector de la avenida Celestino Villamizar, Elena Robayo, dijo que la gente se asombra cuando se les dice que determinado producto cuesta tanto.
Se les explica que debido a la escasez no se consiguen en cantidades y aumentaron de precio, finalmente y ante la necesidad deciden llevarlos.
Los perecederos
En cambio los productos de vida corta como las frutas, hortalizas y tubérculos no presentan disminución, teniendo en cuenta que la gran mayoría se cultivan en la Provincia.
Los puestos del Centro de Acopio se ven abarrotados de comestibles de diferentes colores, sabores y textura, lo que demuestra que en esta zona, por ahora, no se tendrán dificultades por la falta de algunos de ellos.
Pese a ello se nota una disminución en la llegada de cargamentos de plátano y yuca procedentes de Arauca. Los consumidores los reemplazan por papa o arracacha.
En cuanto a los precios de comercialización tienden a mantenerse, por lo que en este sentido hay tranquilidad por parte de la comunidad.
La Opinión
