En Pamplona, desde que se conoció la noticia sobre el incidente aéreo en donde se vio involucrado el subteniente de la Policía, Édgar Andrés Báez Quintero, se han hecho cadenas de oraciones para que recupere la salud lo más pronto posible.
El Oficial hace parte del comando jungla que el martes cuando viajaban en el helicóptero Black Hawk, cayó a tierra en inmediaciones de los municipios de Carepa y Chigorodó (Antioquia).
Debido al estado delicado de salud permanece en la unidad de cuidados intensivos de la Clínica Panamericana (Apartadó), con quemaduras en el 50 por ciento del cuerpo y complicaciones en las piernas.
En el hecho también fue rescatado con vida el patrullero Juan Carlos Meza Patiño, a quien lo remitieron a Bogotá, presentado quemaduras en la espalda, glúteos y fractura en la escápula.
Báez Quintero, nacido en Bogotá el 7 de enero de 1992, hijo de Édgar Báez y Rocío Quintero, fue asignado al Primer Distrito en calidad de subcomandante de la Estación de Pamplona.
Labor que desempeño desde diciembre de 2013 al 26 de julio del año pasado, cuando se desplazó al Espinal (Tolima), a realizar el curso comando jungla.
En la ciudad mitrada La Opinión dialogó con la novia, Dayana Ramón Acevedo, quien desde que se enteró de la situación no ha dejado de orar para que el subteniente salga del trance en que se encuentra y vuelvan a estar juntos otra vez.
Dijo que la última vez que habló con él fue lunes en la noche y no le comentó nada extraño, sino que tenía mucho trabajo.
Le agradeció a Dios porque está vivo. La novia contó que siempre le ha admirado el apego que le tiene a la vida.
Lo describió como una persona muy comprometida con su institución y que cuando estuvo en Pamplona enfocó sus acciones hacía el trabajo con las comunidades.
Pidió a quienes lo conocieron que le dediquen un tiempo a rogarle al Todopoderoso para que lo sane, ya que es un ser con vocación de servicio.
