Doña Águeda Gallardo -con su porte de dama aguerrida-, alcaldes, pregoneros, generales de la gesta libertadora, párrocos, monjas y pobladores portando ruanas tradicionales; participaron en un recorrido nocturno que evocó las distintas épocas de Pamplona a través de la historia.
El recorrido partió del Hotel Cariongo, pues en esos predios funcionó el seminario San Francisco y el primer museo de ciencias naturales del padre eudista y francés Enrique Rochereau.
Después, un grupo de jóvenes con antorchas, iluminaron el recorrido que pasó por sitios emblemáticos como el teatro Jáuregui -antiguo hospital San Juan de Dios-, La Casona, los museos Casa Colonial, Arquidiocesano, de Arte Moderno, la morada de Águeda Gallardo y la Casa de las Cajas Reales.
En cada uno de estos inmuebles se recordaron a las personas que contribuyeron al progreso de la ciudad, como la prócer que le arrebató el bastón de mando al corregidor de la época Juan Bastús. También se destacaron representaciones de los presidentes Virgilio Barco y Carlos Andrés Pérez (Venezuela), por haber contribuido al fortalecimiento de los museos de Arte Moderno, Religioso y Anzoátegui.
Al arribar a la Catedral Santa Clara, se recrearon hechos de 1644, cuando un terremoto acabó con la población y surge la leyenda del Niño Huerfanito.
Finalmente llegaron a la Casa Anzoátegui, en donde se hizo la simulación de una fiesta que recordó que una noche en ese sitio y en extrañas circunstancias, falleció el día de su cumpleaños el prócer de la campaña libertadora, general José Antonio Anzoátegui.
“Realmente fue una odisea desarrollar con éxito esta jornada que recreó diferentes momentos históricos de Pamplona”, dijo el director de la Casa Museo Anzoátegui y organizador de las actividades, Jairo Jaimes Camargo.
Él, manifestó que el proyecto ‘Tejiendo rutas con nuestros antepasados’, es un ejercicio que busca que los representantes de las diferentes entidades, estudiantes, docentes, vigías, gestores y líderes comunales se apropien del patrimonio cultural del municipio.
El músico Carlos Rangel, personificó a uno de los pregoneros de la época. Con una especie de bocina anunciaba en cada esquina las buenas nuevas de la corona española y narró la historia de Pamplona, desde antes de su fundación.
El estudiante universitario, Marco Antonio Flórez, personificó al general Pedro Fortul, quien participó con Anzoátegui en la trágica fiesta de cumpleaños.
El actor de teatro, David Meneses, representó al alcalde Francisco de La Parra y una estudiante de lengua castellana lo hizo con la matrona María Águeda Gallardo.
*La Opinión
