El domingo al finalizar la tarde fueron remitidos a urgencias del hospital San Juan de Dios los internos, Juan Carlos Capacho Gáfaro, de 33 años, quien ingresó con una herida abierta en la cabeza, según el reporte médico; Henry Alexander Gáfaro Ortiz, de 31, con contusiones en los hombros y brazos; y Alexander Javier Araque, de 23 años, con lesión en el cuero cabelludo.
Una de estas personas fue trasladada a Cúcuta para tomarle unas radiografías las cuales descartaron cualquier tipo de complicaciones, y ayer fue devuelto a Pamplona.
Estas tres personas fueron dadas de alta y se encuentran en recuperación en el centro carcelario.
La Opinión intentó conocer la versión de algunos de los heridos, pero fue imposible, dado que está prohibido el ingreso a la zona donde están recluidos por medidas de seguridad.
La lucha de poder, la culpable
El director de la cárcel, teniente coronel, en retiro, José Antonio Espinosa Granados, sostuvo que en la sanidad de la institución fueron auxiliados seis detenidos que presentaban lesiones leves.

Además confirmó que la situación se originó por una riña entre los pamploneses y bumangueses, presuntamente por la lucha del poder del patio central.
Se estableció que el asunto obedece al ‘cacicazgo’ que se quiere implementar para poder controlar todos los asuntos que se ventilan al interior de la cárcel y que en su mayoría están relacionadas con la venta de drogas y otros negocios económicos.
Señaló que el personal de vigilancia y custodia del Inpec, entró a controlar la situación.
Ante lo complicado que estaba el asunto, tuvieron que utilizar gases lacrimógenos para poderlos llevar hacía las celdas.
Espinosa Granados manifestó que se está investigando quienes actuaron y los líderes de la gresca.
Anunció que de acuerdo con el resultados que se obtengan, en las próximas horas se estaría produciendo el traslado de algunos internos hacía otras cárceles del país.
En caso que no sea así los implicados tendrán que afrontar procesos disciplinarios que los privarían de algunos beneficios.
Se indicó que se presentaron daños y destrozos en puertas, baños y algunas camas.
El personero municipal, Alejandro Cárdenas estuvo en las instalaciones para verificar que se les estén respetando los derechos humanos a los detenidos, y aseguró que la situación estaba tranquila.
