La vida del candidato a la Alcaldía de Tibú, Bernardo Betancurt Orozco, fue silenciada el pasado 15 de septiembre con varios impactos de arma de fuego.
Su partida sobrecogió a esta población del Catatumbo y, por una semana, el miedo paralizó la campaña política que se adelantaba allí. Pero ni su muerte y mucho menos el terror propagado por los violentos, lograron amilanar los deseos que tenía este integrante del Partido Conservador.
Lea además Asesinos del candidato a la Alcaldía de Tibú huyeron hacia Venezuela
Corina Yezmín Durán Botero, su esposa, emprendió una verdadera cruzada para impedir que el sueño del exalcalde se disipe. Es así como el pasado 23 de septiembre, la viuda de Betancurt se sobrepuso al dolor y se armó de valentía para anunciar que asumirá las banderas de la campaña que venía liderando el candidato azul, por lo cual se inscribirá como aspirante al primer cargo del municipio petrolero.
“Se rumora en calles y veredas que la esperanza se perdió. Les quiero decir que la esperanza es la llama que Bernardo nos dejó y es nuestro compromiso mantenerla”, anunció esta enfermera de 31 años, en un video que fue divulgado en las redes sociales del fallecido candidato.
Así se cocinó su candidatura
Esta mujer, nacida en Tibú, contó que la decisión de reencarnar el proyecto político de su pareja durante más de 9 años, responde a la voluntad manifestada por Bernardo mucho antes de morir.
“Él me decía: mi amor, el día que yo falte, tienes que ser tú quien deba tomar las banderas. Yo le decía: no amor, porque yo no quiero que ese momento llegue. Pero, sin pensarlo, ese día llegó”, precisó Durán Botero.
Una semana después de las honras fúnebres del candidato, su equipo de trabajo empezó a barajar el nombre de cinco personas para sucederlo en la campaña.
Le puede interesar Tibuyanos se movilizan para rechazar el asesinato de Bernardo Betancourt
Sin embargo, el clamor de muchos de sus seguidores, que aún estaban consternados por este crimen, señalaba a Corina como la indicada para asumir este liderazgo.
Así fue como ella resolvió obedecer la petición del padre de su hija menor y solicitó el aval del Partido Conservador para emprender la carrera por la Alcaldía de Tibú, que Bernardo ocupó entre 2004 y 2007.
“Esto me ha cambiado mucho la vida. No es fácil decirle a la gente vamos para adelante, no pensemos en el rencor y apostémosle a la reconciliación, porque cuando llegó a mi casa, me destrozo”, reconoció.
Según el exalcalde de Tibú, José del Carmen García, quien era cercano al aspirante asesinado, el hecho de concederle las banderas a Corina responde al sentir de los simpatizantes de Betancurt Orozco.
El exfuncionario indicó que a pesar de su inexperiencia en el sector público, la viuda conoce el pensamiento, la trayectoria y el talante del candidato, porque siempre estuvo con él, incluso en el momento cuando fue baleado.
“Tal vez ella no tenga la experiencia suficiente, pero se puede rodear del equipo que la pueda asesorar en todas los temas de la administración pública y encabezar un gobierno importante”, explicó.
Avalada, pero sin seguridad
Directivos del Partido Conservador aseguraron que esta semana fue entregado el aval a Corina Durán. Sin embargo, su candidatura no está aún inscrita formalmente ante la Registraduría.
La colectividad otorgó el respaldo basándose en el artículo 31 inciso 2 de la Ley Estatutaria 1475 de 2011, el cual establece que en caso de muerte o incapacidad física del candidato, es posible una nueva inscripción, hasta ocho días antes de las votaciones.
“Todavía no he podido hacer la inscripción oficial de mi candidatura. Espero que en esta semana ya lo haga y pueda continuar trabajando por el legado político de mi esposo”, indicó.
Mientras logra adelantar esta diligencia, ella no descansa en las noches pensando en que pueda correr con la misma suerte de su esposo. Hasta el momento, la Unidad Nacional de Protección (UNP) no le ha asignado un esquema de seguridad y, tras semana y media de campaña, adelanta sus correrías por el casco urbano, sin el acompañamiento de un grupo de escoltas.
“Tengo mucho temor, porque quedé muy afectada por esta situación. Yo fui quien estuve en ese momento. En muchas ocasiones he sentido miedo (…) Por esto, he limitado los traslados a corregimientos y veredas, y a los líderes de la zona rural las he atendido en la sede política de mi campaña ”, aseguró.
