Aumento en las labores de cuidado, violencia basada en género, barreras de acceso a la justicia y afectación en la generación de ingresos, han sido algunas de las situaciones que han tenido que enfrentar las mujeres rurales durante la pandemia generada por la COVID-19, según reveló un análisis hecho en el Catatumbo por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).
Y es que las medidas de aislamiento han generado afectaciones para las mujeres en diferentes niveles, la investigación mostró que los problemas que tienen que afrontar en la ruralidad se han agudizado con la situación generada por la pandemia.
Irina Cuesta, investigadora de la FIP, dijo que el conflicto armado, propio de la zona y la implementación de los acuerdos de paz han sido otra de las preocupaciones de las mujeres en estos sectores.
Sin embargo, todas estas dificultades no las han evidenciado desde ahora, sino que se trata de situaciones que se venían presentando desde hace algún tiempo y que se han venido trabajando, pero que en razón al confinamiento estos programas tuvieron que detenerse.
Con respecto a la violencia basada en género, Cuesta dijo que aunque se conocen los casos, se es muy difícil tener alguna estadística al respecto puesto que no hay denuncias.
Además, las mujeres no solo se deben cuidar del virus, sino de una crisis humanitaria asociada con el conflicto armado que genera miedo en la comunidad, pero sobre todo en ellas.
También, el informe advierte que ha habido mucha incertidumbre frente a la implementación de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), porque aunque se venía trabajando en vincular a las mujeres en el territorio, debido al impacto de la emergencia sanitaria, todo se ha tenido que reprogramar.
Así mismo se ha evidenciado la falta de acceso a las medidas tecnológicas que dificultan que las mujeres puedan tener más acercamiento a los diferentes programas e información que les ayude con su crecimiento y vinculación con la sociedad más allá de las labores propias del campo.
“No hay claridad sobre las medidas de contención económica de cara a las situaciones particulares de las mujeres. Los auxilios económicos no necesariamente están cubriendo sus necesidades, a lo que se suma una preocupación por las limitaciones de acceso a bancarización. Tampoco hay claridad sobre el tipo de ayudas o auxilios a los que pueden acceder. Estas condiciones se agudizan para aquellas que habitan en la ruralidad dispersa”, cita el informe.
