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Región
La espiral de violencia llega a las goteras de Ocaña
Preocupa la manera como el conflicto armado se ha trasladado de la zona rural a los cascos urbanos.
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Javier Sarabia Ascanio
Javier Sarabia
Martes, 8 de Septiembre de 2026

La arremetida de los grupos violentos ya no se limita a las apartadas zonas montañosas de la subregión del Catatumbo. La confrontación comienza a trascender a los cascos urbanos de los distintos municipios de la provincia, donde crece la preocupación por el riesgo de que las dinámicas de la guerra terminen afectando de manera directa a la población civil.

Lo ocurrido el pasado viernes en el Batallón de Infantería N.º 15 Santander, del cantón militar El Trapiche, en jurisdicción de Ocaña, volvió a encender las alarmas. En el ataque, perpetrado mediante un enjambre de drones utilizado por el ELN, tres uniformados perdieron la vida y cinco más resultaron heridos.

El hecho evidencia un escenario de riesgo cada vez mayor, marcado por combates, hostigamientos, acciones terroristas y mecanismos de control social que pueden extenderse hacia los barrios periféricos y las zonas urbanas de los municipios.


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A las autoridades y organismos defensores de los derechos humanos les preocupa, especialmente, el factor sorpresa que representan las aeronaves no tripuladas, así como la posibilidad de que los enfrentamientos y las acciones de los grupos armados ilegales se trasladen a los suburbios y alrededores de los cascos urbanos.
 

La confrontación está latente en la provincia de Ocaña.

No dan tregua

A pocos días de la Semana por la Paz, la región enfrenta un nuevo escenario de tensión debido a la intensificación de las acciones de los grupos armados ilegales.

Los voceros cívicos reclaman un mayor fortalecimiento de la presencia institucional y advierten sobre la necesidad de impedir que la confrontación termine trasladándose con mayor intensidad a los centros poblados.

Ocaña, por su ubicación estratégica, se ha convertido en un punto de referencia y refugio para miles de habitantes provenientes de municipios afectados por el conflicto armado. Esta condición también la convierte en un territorio especialmente sensible frente a la expansión de las dinámicas de violencia.


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Los acontecimientos registrados el 4 de septiembre elevaron nuevamente la preocupación por la seguridad de la población civil. Para las autoridades locales y los organismos encargados de la defensa de los derechos humanos, estos hechos constituyen una señal de alerta frente a la posibilidad de una nueva escalada de la confrontación.
 

La confrontación está latente en la provincia de Ocaña.

De castaño a oscuro

La situación cobra especial relevancia porque Ocaña no solo atiende las necesidades de su población, sino que también recibe de manera recurrente a víctimas del conflicto, familias desplazadas y habitantes procedentes de municipios afectados por la presencia y confrontación de estructuras armadas, explicó el personero de Ocaña, Andrés Mauricio Torrado Amaya.

El funcionario calificó como preocupantes los recientes hechos de orden público y recordó que diferentes alertas institucionales ya habían advertido sobre los riesgos que enfrenta la población.

El conflicto armado está pasando de las zonas rurales al casco urbano”, señaló Torrado Amaya, al reclamar una mayor atención del Gobierno Nacional para Ocaña y el Catatumbo.

Desde la Personería consideran indispensable fortalecer la presencia de la Fuerza Pública en las calles y en los sectores identificados como de mayor riesgo, no solo para enfrentar a los grupos armados ilegales, sino también para recuperar la confianza de la ciudadanía y garantizar condiciones de seguridad para las familias.


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Torrado Amaya lamentó que los recientes acontecimientos hayan dejado familias afectadas y pidió evitar que la violencia termine convirtiéndose en un fenómeno cotidiano para los habitantes de Ocaña.
 

 La confrontación está latente en la provincia de Ocaña.
La confrontación está latente en la provincia de Ocaña.

Reforzar los esquemas de seguridad

El alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares Plata, expresó su preocupación por la pérdida de vidas humanas y solicitó al Gobierno Nacional fortalecer las capacidades de seguridad en el municipio y su área de influencia.

El mandatario también ha planteado la necesidad de que los grupos armados asuman un compromiso efectivo para poner fin a las acciones que afectan a la población civil.

Entre sus propuestas figura la creación de un Distrito Especial de la Policía Nacional, con las diferentes modalidades y capacidades operativas necesarias para responder a las particularidades de Ocaña y a su condición de municipio estratégico para la región.


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La preocupación, entretanto, crece entre las autoridades y la ciudadanía. El temor es que los hechos de violencia que durante años han golpeado las zonas rurales del Catatumbo encuentren ahora nuevos escenarios en las periferias y cascos urbanos, acercando aún más el conflicto a la vida cotidiana de miles de habitantes.


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