Ya fue adjudicado el contrato para el inicio de las obras en las veredas donde se priorizaron los jagüeyes o pozos diseñados para acumular y guardar el agua lluvias para utilizarla de manera comunitaria en las épocas de verano, precisa el funcionario.
En esta ocasión salieron beneficiadas veredas como Mata Calabaza, Alto de los Patios, El Puente, San Jacinto, Las Chircas, Guayabal, La Honda, San Antonio, La Unión, Llano de los Trigos, Las Liscas, Quebrada de la Esperanza, Llano Verde, Aguas Claras, La Madera, Palo grande y La Concepción.
Los 16 reservorios proyectados en Ocaña se suman a los 200 ya existentes en la zona rural, según datos del Plan Básico de Ordenamiento Territorial.
El fiscal de la Junta de Acción Comunal de la vereda Cordoncillos, Evelio Manzano, señala la importancia de esas obras ambientales. “Va a quedar en La Honda, donde existen unos humedales para que sirva de reguladores de cuencas, también se verá beneficiados los campesinos de La Esmeralda”, señaló.
Por su parte, el líder comunal de la vereda Alto de San Jacinto, Francisco Sánchez, resalta la unión de voluntades para adecuar esos pozos de gran utilidad para la comunidad campesina.
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Esa zona es bastante árida y los pocos riachuelos son canalizados para los acueductos rurales y con el calentamiento global los niveles disminuyen ostensiblemente, remarcó el dirigente.