Necesidad de extrema urgencia
El alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares Plata, se puso al tanto de la situación, ya que el invierno fue bastante disparejo en las zonas rurales.
Mientras se registró una avenida torrencial sobre la cuenca hidrográfica del río Tejo, con inundaciones en algunas viviendas el 30 de abril, en la parte norte predominó el tiempo seco.
Además, hubo veredas donde se reportaron fuertes precipitaciones durante el mes de mayo. “En estos momentos estamos suministrando 24 mil litros de agua potable a esas comunidades, en un trabajo articulado con los directivos de la Empresa de Servicios Públicos y gracias a la Gobernación de Norte de Santander, que ha facilitado el carrotanque hacia el barrio Cristo Rey, jurisdicción del corregimiento de Aguas Claras”, puntualizó el mandatario. Los funcionarios también están pendientes de las inquietudes de los campesinos mientras se hace un recorrido por el corregimiento de Buenavista para remediar las afectaciones de la avalancha sobre el acueducto rural.
“Los labriegos han reducido la siembra en un 30 % en todo el territorio por la carencia de agua para regar las plantaciones, y es supremamente preocupante en materia de seguridad alimentaria”, reiteró el mandatario local.
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Una situación similar se registra en municipios cercanos como Ábrego, La Playa de Belén, Hacarí, Río de Oro y González, en el sur del departamento del Cesar.