El uso excesivo del celular entre adolescentes y jóvenes continúa generando preocupación entre especialistas en salud mental y comportamiento digital, quienes alertan sobre las consecuencias emocionales, cognitivas y sociales asociadas al tiempo prolongado frente a las pantallas.
De acuerdo con expertos de la Universidad Manuela Beltrán, actualmente muchos jóvenes superan las cinco horas diarias de uso del teléfono móvil, especialmente en plataformas como TikTok, Instagram y WhatsApp. Según el análisis citado por los especialistas, esto equivale aproximadamente a 83 días al año dedicados exclusivamente al celular.
Hans Acero, psicólogo de la Universidad Manuela Beltrán, explicó que el problema comienza cuando el teléfono deja de ser una herramienta útil y se convierte en una necesidad constante dentro de la rutina diaria.
El experto señaló que la exposición continua a redes sociales, notificaciones y contenidos digitales produce una sobreestimulación permanente que puede alterar procesos neurobiológicos y cognitivos, afectando la capacidad de concentración, la atención y el descanso.
Lea aquí: Procuraduría alerta por represamiento de niños en hogares del ICBF
Asimismo, advirtió que uno de los efectos más frecuentes es el deterioro de la calidad del sueño, debido a que muchos jóvenes utilizan el celular hasta altas horas de la noche, reduciendo las horas de descanso y afectando el rendimiento académico y emocional.
A esto se suman síntomas como irritabilidad, ansiedad, dependencia emocional hacia el dispositivo móvil y dificultades para desconectarse de las plataformas digitales.
De acuerdo con el especialista, otro de los riesgos está relacionado con el impacto emocional que generan las redes sociales, ya que la exposición constante a contenidos idealizados puede afectar la autoestima y generar comparaciones permanentes entre los jóvenes.
Además, explicó que la necesidad de revisar constantemente las notificaciones o permanecer conectados puede convertirse en un comportamiento compulsivo que altera las dinámicas familiares, sociales y académicas.
Frente a este panorama, los expertos insistieron en la importancia de establecer límites saludables frente al uso de pantallas y fomentar actividades fuera del entorno digital, como el deporte, la lectura, los encuentros familiares y los espacios recreativos.
También recomendaron que padres y cuidadores acompañen el uso de la tecnología por parte de niños y adolescentes, promoviendo hábitos responsables y horarios definidos para el uso del celular.
Finalmente, los especialistas reiteraron que el objetivo no es eliminar el uso de la tecnología, sino aprender a utilizarla de manera equilibrada para evitar afectaciones en la salud mental y el bienestar emocional de las nuevas generaciones.
Con información de Vanguardia
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion .