La audiencia de imputación de cargos contra el periodista y presentador Jorge Alfredo Vargas registró un giro durante la jornada del martes 4 de agosto, luego de que la Fiscalía informara que tres de las cuatro personas mencionadas dentro del proceso decidieron no participar en el juicio por presunto acoso sexual.
De acuerdo con lo revelado durante la diligencia judicial, las tres personas enviaron una comunicación dirigida inicialmente a la jueza del caso y a los fiscales del grupo de tareas especiales, en la que solicitaron que se mantuviera en reserva su identidad y manifestaron su decisión de no intervenir en el proceso penal.
Según informó El Tiempo, la fiscal explicó que la entidad recibió el documento en la mañana del martes y que, frente a esa determinación, la Fiscalía no presentó objeciones.
“Las víctimas, en número de tres, solicitan que se reserve la identidad de sus nombres en cualquier diligencia judicial y renuncian, en lo básico, a la representación que pudiera ejercer frente a sus derechos en este proceso la Defensoría Pública”, señaló la funcionaria durante la audiencia, transmitida por Focus Noticias.
La fiscal agregó que las tres personas también expresaron su voluntad de no participar en el juicio, decisión que fue aceptada por el ente investigador.
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¿Por qué tres personas renunciaron a participar en el proceso?
Aunque el contenido completo de la carta permanece bajo reserva, El Tiempo conoció que en el documento las firmantes sostienen que los hechos correspondían a un asunto de carácter laboral que ya había recibido el trámite correspondiente. Además, indicaron que ninguna de ellas presentó una denuncia formal ante las autoridades.
Durante la audiencia también se conoció que la Defensoría del Pueblo había alcanzado a designar un abogado de oficio para representar a estas tres personas y garantizar sus derechos dentro del proceso. Pero, tras la comunicación enviada a la Fiscalía, esa representación ya no será necesaria.
En la misma carta, además de solicitar que sus identidades permanezcan protegidas, las tres personas pidieron que las audiencias no fueran públicas, con el fin de preservar su privacidad.