Un ocelote de aproximadamente tres meses de edad fue rescatado en el municipio de Sabaneta, Antioquia, luego de aparecer deambulando en inmediaciones de dicha estación del Metro de Medellín.
El ejemplar, identificado como un macho de la especie.Leopardus pardalis, permanece bajo observación en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre (CAVR), donde especialistas trabajan para recuperar sus comportamientos naturales con el propósito de que, en un futuro, pueda regresar a la vida en libertad.
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La recuperación del animal fue posible gracias a la intervención de un uniformado de la Policía que prestaba servicio en el Sistema Metro y de empleados de una empresa cercana al lugar donde apareció el pequeño felino.
Inicialmente, el patrullero creyó que se trataba de un gato doméstico. Sin embargo, al acercarse, notó que dos hombres intentaban seguir al animal. De acuerdo con el reporte entregado por las autoridades, cuando estas personas advirtieron la presencia policial, abandonaron el sitio en vehículos.
El ocelote terminó refugiándose en una bodega, donde fue contenido de manera segura por trabajadores del sector mientras llegaba el equipo especializado del Área Metropolitana del Valle de Aburrá para trasladarlo al CAVR.
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Su comportamiento hace pensar que estuvo bajo cuidado humano.
Durante la valoración veterinaria, los especialistas confirmaron que el cachorro presenta un peso adecuado y un buen estado general de salud. No obstante, detectaron señales de comportamiento que no corresponden completamente a un ejemplar criado en libertad.
Esa respuesta frente al contacto humano llevó a los expertos a considerar que el felino habría permanecido recientemente en cautiverio, una condición que podría dificultar su proceso de rehabilitación.
Además, los profesionales encontraron pequeñas lesiones en las almohadillas de sus patas, heridas compatibles con el desplazamiento por zonas urbanas y con las circunstancias en las que fue localizado.
Como parte del tratamiento, el ocelote ya recibe alimentación mediante presas vivas, una estrategia que busca estimular sus instintos naturales de caza y disminuir progresivamente la interacción con las personas.
Este tipo de entrenamiento resulta indispensable para determinar si el animal podrá ser liberado nuevamente en un ecosistema donde tenga posibilidades reales de sobrevivir.
El tráfico de fauna sigue siendo una amenaza
El Área Metropolitana recordó que el ocelote desempeña un papel clave dentro de los ecosistemas, ya que ayuda a controlar poblaciones de pequeños mamíferos, reptiles y aves.
Por ello, sacar estos animales de su entorno natural no solo constituye un delito ambiental, sino que también reduce considerablemente sus probabilidades de supervivencia y afecta la conservación de la especie.
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Las cifras de la autoridad ambiental reflejan que el problema persiste. Desde 2024 hasta la fecha, el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre ha recibido siete ocelotes, todos provenientes de entregas voluntarias, incautaciones o hallazgos en vías públicas relacionadas con situaciones de cautiverio.
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para no comprar, vender ni mantener animales silvestres como mascotas y reportar cualquier caso a la línea de atención de fauna silvestre 304 630 0090, con el fin de que personal especializado pueda intervenir oportunamente.
Con información de El Colombiano.
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