Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Colombia
Antioquia lidera las cifras nacionales en mordeduras de serpientes
Especialistas insisten en acudir de inmediato a un centro de salud y evitar remedios caseros que pueden agravar las consecuencias.
Authored by
Image
Colprensa
Colprensa
Domingo, 26 de Julio de 2026

Con 507 casos registrados en 2025 (de un total nacional de 4248), Antioquia es el departamento con mayor número de mordeduras de serpiente (accidente ofídico) en Colombia.

Sin embargo, especialistas del Instituto Nacional de Salud (INS) y de la Corporación Ruta Natural coinciden en señalar que una mordedura de serpiente no debe entenderse como una sentencia de muerte. En el país, menos del 1% de las personas que sufren un accidente ofídico fallecen. Las complicaciones en la salud están asociadas a la práctica de tratamientos no profesionales (torniquetes, succión de la herida, rituales de la medicina tradicional) y a la consulta tardía.


Lea: Armada de Colombia rescata a un isleño a la deriva


De acuerdo con información entregada por el INS en lo corrido de 2026, con corte a la semana epidemiológica 27, Antioquia acumula 222 casos, A nivel nacional, esa entidad registra un promedio cercano a los 5.500 accidentes por mordedura de serpiente cada año. Según explicó Diana Marcela Pava Garzón, directora general del Instituto Nacional de Salud, el accidente ofídico es un evento de notificación inmediata porque requiere seguimiento y garantizar el acceso al antiveneno.

La directora del INS señaló que las cifras varían cada año y que los cambios responden a diferentes factores ambientales y sociales, además de las acciones de prevención desarrolladas en las comunidades. Uno de los aspectos que más preocupa a las autoridades sanitarias es que muchas de las complicaciones y muertes no obedecen exclusivamente al veneno de la serpiente, sino al retraso en recibir atención médica. Según Pava Garzón, una parte de los pacientes acude primero a prácticas tradicionales o tratamientos caseros antes de dirigirse a un centro asistencial. “Entre más se demore una persona en recibir el antiveneno cuando lo requiere, mayores serán las complicaciones”, afirmó.


Descubra: “No soy responsable”: Gustavo Petro respondió a José Manuel Restrepo por aranceles de EE. UU.


Por esa razón, el Instituto Nacional de Salud recomienda acudir inmediatamente al hospital más cercano después de cualquier mordedura y evitar tratamientos caseros o procedimientos que retrasen la atención médica. La entidad también hizo un llamado a hospitales y centros asistenciales para mantener disponibilidad de antivenenos, especialmente en municipios donde este tipo de accidentes ocurre con mayor frecuencia.

Educación ambiental

Mientras el sector de la salud procura reducir el número de los accidentes, organizaciones ambientales trabajan para disminuir otra consecuencia del miedo: la matanza de las serpientes. Desde hace diez años la Corporación Ruta Natural realiza el programa Aliados de las Serpientes, una iniciativa de educación ambiental con el objetivo de cambiar la percepción sobre estos reptiles y promover la convivencia con ellos.

Laura Rubio Rocha, coordinadora del programa, explicó que la mayoría de las personas mata cualquier serpiente que encuentra, aunque pocas especies representen un riesgo para los seres humanos. Por ejemplo, en el Valle de Aburrá habitan 34 especies de serpientes. Solo cuatro son venenosas. Los accidentes con ellas en el valle son muy esporádicos.

El biólogo Esteban Alzate dijo que la mapaná (Bothrops asper) es la especie con la que se registran más casos de accidentes peligrosos. Ella se adapta con facilidad a zonas con presencia humana porque encuentra alimento cerca de viviendas, cultivos y lugares donde hay acumulación de residuos. “La mala disposición de basuras favorece la presencia de ratones, una de las principales presas de la mapaná. Si aumentan los roedores, también aumenta la probabilidad de encontrar serpientes”, dijo.

Los investigadores señalaron que la eliminación de depredadores naturales también favorece la presencia de la mapaná. Paradójicamente, muchas de las serpientes que las personas matan ayudan a controlar precisamente la especie responsable del mayor número de accidentes. Entre ellas se encuentra la cazadora negra, la arrroyera, la toche y varias especies de falsas corales, reptiles que se alimentan de otras serpientes. “Estamos eliminando precisamente a las serpientes que ayudan a controlar la especie que más accidentes produce”, dijo Alzate.

El programa también busca desmontar creencias difundidas durante años. Una de ellas está relacionada con la cazadora negra. Cuando es juvenil, esta especie tiene una coloración rojiza que hace que muchas personas crean que se trata de una especie altamente venenosa. Otro caso es el de la arroyera, confundida con frecuencia con cobras debido a fotografías y publicaciones compartidas en redes sociales.

Los especialistas recordaron que en Colombia no existen cobras y que estas confusiones provocan la muerte de animales que no representan un riesgo para las personas. Para combatir la ignorancia sobre este grupo de especies, Laura y Esteban crearon en 2015 Aliados de las Serpientes, un grupo de Facebook en el que los biólogos respondían preguntas e identificaban especies a partir de fotografías enviadas por la comunidad.

Desde entonces, ellos realizan talleres, cursos, recorridos guiados, programas de voluntariado y actividades con instituciones educativas y juntas de acción comunal para formar líderes que orienten a las comunidades sobre cómo actuar cuando encuentren una serpiente. Los investigadores aseguran que el trabajo empieza a reflejar cambios en el comportamiento de las personas. Por ejemplo, hace algunos años, era frecuente que los ciudadanos enviaran fotografías de serpientes después de haberlas matado para preguntar de qué especie se trataba. Ahora, reciben fotos de los animales vivos.


Ingrese: Capturan al exgobernador de La Guajira Hernando Deluque tras quedar en firme su condena


Para el Instituto Nacional de Salud, la prevención también pasa por comprender el papel de estos animales dentro de los ecosistemas. Pava Garzón recordó que muchas personas construyen viviendas o realizan actividades productivas en zonas que hacen parte del hábitat natural de las serpientes. “Somos nosotros quienes estamos alterando los ecosistemas. Tenemos que aprender a convivir con la fauna y entender que todo hace parte de un equilibrio”, afirmó.

La funcionaria también llamó la atención sobre la importancia de conservar otros animales, entre ellos las zarigüeyas. Estos marsupiales cumplen funciones dentro del equilibrio ecológico y su desaparición también puede modificar la dinámica de las poblaciones de serpientes.

La doctora Pava Garzón y los investigadores Rocha y Alzate coincidieron en decir que es la intromisión humana en los ecosistemas una de las causas para el número de mordeduras de animales. A veces ocurre por la destrucción de los bosques, por el mal manejo de las basuras o por el aniquilamiento de los cazadores de las serpientes. Ya sea por A, por B o por C, los humanos nos interponemos en el camino de las serpientes. Tal vez lo mejor sea dejarlas en paz “Conócelas, respétalas y déjalas seguir su camino”, es el eslogan de Aliados de las serpientes.

Con información de El Colombiano.

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Temas del Día