Con la expedición de la ley 2173 de 2021 y la resolución 1491 de 2025 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que la reglamentó, se ordena la creación de las áreas de vida en los municipios con el propósito de promover la restauración ecológica y la creación de bosques en su respectivo territorio.
En esta ley, se exige que las empresas medianas y grandes deben sembrar cada año dos árboles nativos por cada empleado que tengan contrato vigente, que las empresas deben asegurar el monitoreo y la supervivencia de los árboles sembrados durante al menos dos años, que los ciudadanos y las micro y pequeñas empresas pueden participar en forma voluntaria sembrando un mínimo de dos árboles y podrán obtener ventajas competitivas y beneficios e incentivos en trámites o servicios.
La Resolución 1491 estableció un plazo máximo de 6 meses a los municipios para la creación de las áreas y su respectiva reglamentación sin que en Cúcuta y su Área Metropolitana se den por enteradas.
En la década de los 80 la ciudad de San José de Cúcuta fue galardonada con el premio al “Roble de oro” por ser la ciudad más arborizada del país, por la armonía y ordenamiento del paisaje catalogada como “Ciudad Bosque de Colombia”.
Con la desaparición de la Sociedad de Mejoras Públicas, los árboles nativos, melíferos y frutales excelente vividero de animales con sostenibilidad del sistema Flora Urbana en la ciudad, se perdió este plan y se empezaron a plantar desordenadamente especies foráneas o exóticas que proyectaran mayor área de sombra y de rápido crecimiento como el Ficus, Oithí y el Neen, desapareciendo las especies frutales, melíferas y nativas, perdiendo la identidad por lo propio, e impactando en las cadenas biológicas y en la conectividad biológica. Hoy en día se plantan árboles sin ningún criterio técnico (distancia de siembra apropiada) a libre albedrío o al garete, plantando especies maderables frondosas en los andenes que luego someten a podas drásticas causando un caos, un desorden, una mala distribución de las especies. Los árboles frondosos tapan las señales de tránsito, el alumbrado público amén de los que se encuentran en malas condiciones y son un peligro para la sociedad.
Se le pide al alcalde de Cúcuta y a los del área metropolitana cumplir con los lineamientos de la ley creando las Áreas de Vida para lo cual les sugiero tener en cuenta un estudio muy completo elaborado por el ingeniero agrónomo Evaristo Alberto Carvajal donde propone elaborar un Manual de Silvicultura Urbana con su justificación, objetivos generales y específicos, diagnóstico e inventario, análisis de la diversidad, en fin un trabajo excelentemente elaborado con todos los componentes para que Cúcuta y su área metropolitana sigan conservando la corona de la más y mejor arborizada de Colombia.
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