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¿Quién es Aída Quilcué? La líder indígena que aspira a la Vicepresidencia de Colombia
La dirigente pasó de encabezar movilizaciones sociales en el Cauca a convertirse en la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda para las elecciones de 2026.
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Colprensa
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Sábado, 20 de Junio de 2026

Durante buena parte de su vida, Aída Marina Quilcué Vivas estuvo lejos de las instituciones tradicionales del poder. Su nombre no se construyó en las universidades de élite ni en los partidos políticos convencionales, sino en las organizaciones indígenas y las movilizaciones sociales que durante décadas han marcado la vida política del Cauca.

Hoy, a sus 53 años, la dirigente del pueblo Nasa es la fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda Castro y una de las figuras más representativas de los sectores indígenas y sociales que respaldan al progresismo colombiano.

Mientras buena parte de las fórmulas vicepresidenciales han surgido de partidos tradicionales, la academia o las élites económicas, Quilcué llega desde el movimiento indígena. Para sus seguidores, su presencia es una muestra del reconocimiento político a sectores históricamente marginados; para sus críticos, representa la influencia de organizaciones sociales e indígenas cercanas a la izquierda en las estructuras de poder.

Detrás de esa figura hay una historia atravesada por la violencia, las movilizaciones sociales y también por las controversias.

Una vida lejos de las élites

Aída Quilcué nació en 1973 en el municipio de Páez, Cauca, y pertenece al pueblo Nasa. A diferencia de otros dirigentes nacionales, no construyó su trayectoria alrededor de una formación universitaria. Sus estudios formales llegaron hasta el bachillerato, una circunstancia que ella misma ha reivindicado al afirmar que su formación política y organizativa proviene del trabajo comunitario y de las estructuras propias de los pueblos indígenas.

Su liderazgo comenzó a consolidarse después del terremoto y la avalancha del río Páez, en 1994, cuando participó en procesos organizativos y de reconstrucción en Tierradentro. Posteriormente inició un ascenso dentro del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), hasta convertirse, en 2007, en la primera mujer en asumir la representación legal de esa organización.

Su llegada a la dirección del CRIC coincidió con una etapa de creciente protagonismo político del movimiento indígena y con el fortalecimiento de las mingas como mecanismo de movilización y presión frente al Estado.


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La minga y el salto a la política nacional

La proyección nacional de Quilcué se produjo en 2008, cuando se convirtió en una de las principales voceras de la Minga de Resistencia Social y Comunitaria, que movilizó miles de indígenas para exigir el cumplimiento de acuerdos con el Gobierno de Álvaro Uribe.

Aquellas movilizaciones la posicionaron como una de las voces más visibles del movimiento indígena y la llevaron a protagonizar fuertes diferencias con el entonces gobierno, especialmente alrededor de la militarización de los territorios y las políticas de seguridad.

Desde entonces, Quilcué dejó de ser una dirigente regional y se convirtió en una referencia nacional en asuntos relacionados con derechos humanos, pueblos indígenas y conflicto armado.

En diciembre de 2008, su esposo, Edwin Legarda, murió tras recibir disparos de miembros del Ejército en una carretera del Cauca. La institución sostuvo inicialmente que se trató de un error militar. Años después, varios uniformados fueron condenados por el homicidio.

El caso marcó profundamente la relación de Quilcué con las Fuerzas Militares y reforzó sus cuestionamientos al papel del Estado en los territorios indígenas. Desde entonces decidió rechazar los esquemas de seguridad de la Fuerza Pública y confiar su protección a la Guardia Indígena.

Las amenazas en su contra han sido recurrentes y organismos nacionales e internacionales han documentado los riesgos que enfrentan varios líderes indígenas en el país.

Del movimiento indígena a la campaña

Con el paso de los años, Quilcué amplió su participación en escenarios nacionales e internacionales, en donde integró la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC), participó en las discusiones que permitieron incorporar el capítulo étnico al Acuerdo de Paz y posteriormente hizo parte del Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de Naciones Unidas.


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En 2022 llegó al Senado por la circunscripción especial indígena con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS). Desde esa curul se alineó con varias iniciativas impulsadas por el gobierno de Gustavo Petro, especialmente en temas relacionados con paz, derechos de las comunidades indígenas y reformas sociales.

Quilcué ha sido una dirigente polémica, pues sus críticas al Estado, a las Fuerzas Armadas y a los medios de comunicación que han generado choques con sectores empresariales, políticos y de derecha.

En varias ocasiones ha sostenido que detrás de los asesinatos de líderes indígenas existen intereses económicos y políticos, y ha cuestionado la efectividad de las investigaciones judiciales. También ha denunciado estigmatizaciones históricas contra el pueblo Nasa y ha acusado al Estado de promover organizaciones indígenas paralelas para debilitar al CRIC.

Sus declaraciones sobre los medios de comunicación tampoco han pasado inadvertidas, ya que, ha señalado a cadenas nacionales como Caracol y RCN de contribuir a la estigmatización de las comunidades indígenas, afirmaciones que han sido rechazadas por sectores que consideran que se trata de una visión excesivamente confrontativa.

Quilcué ha respaldado los procesos de recuperación de tierras impulsados por comunidades indígenas del Cauca y ha sostenido que parte de esos territorios corresponden a espacios ancestrales históricamente despojados.

En diferentes escenarios ha planteado que la legitimidad histórica de los pueblos indígenas debe ser reconocida incluso cuando entra en tensión con la propiedad privada, un planteamiento que ha despertado críticas de gremios empresariales y sectores conservadores, que consideran que esa visión pone en riesgo la seguridad jurídica.

La llegada de Aída Quilcué a la fórmula presidencial de Iván Cepeda representa el salto definitivo de una dirigente formada en el movimiento indígena a la primera línea de la política nacional.

Después de más de tres décadas de liderazgo en el movimiento indígena, amenazas y participación en escenarios nacionales e internacionales, Aída Quilcué está hoy a las puertas de convertirse en la primera mujer indígena en llegar a la Vicepresidencia de Colombia.


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