Los policías especializados aseguraron el perímetro, facilitaron el rescate y traslado de los dos uniformados lesionados y posteriormente escoltaron el regreso de la caravana a Cúcuta.
"Los dos uniformados heridos se encuentran recibiendo atención médica especializada y, según los reportes médicos, están fuera de peligro", manifestó horas después el coronel Bernal mediante un comunicado.
En esta zona es conocida la presencia del Frente Juan Fernando Porras Martínez, grupo que sería el responsable de este nuevo atentado contra la Fuerza Pública, el segundo registrado en Norte de Santander en menos de 24 horas.
El primer ataque ocurrió la tarde del día anterior, cuando una camioneta en la que se movilizaban el mayor José Luis Vargas Manrique, comandante de la estación de Policía de Puerto Santander, y el patrullero Holguer Jaimes fue atacada de forma similar en la vereda Alto Viento, sobre la vía que comunica a Cúcuta con ese municipio.
En esa ocasión, ambos uniformados solo sufrieron aturdimiento. El blindaje del vehículo fue determinante para salvarles la vida y, además, lograron maniobrar la situación conduciendo hasta Puerto Lleras, un sector más poblado donde finalmente se pusieron a salvo.