Gladys Agudelo López creyó que había perfeccionado su técnica para llevar droga de una ciudad a otra luego de pagar una sentencia por tráfico de estupefacientes hace más de 10 años, pero, para su mala suerte, volvió a ser detenida luego de que, en medio de una requisa, una policía descubriera varios bultos extraños de droga en su cuerpo.
La detenida, de 59 años, pensó que tan solo con una faja y ropa holgada encima podía burlar a las autoridades mientras se desplazaba con más de cinco kilos de base de coca el domingo en un vehículo de transporte público que iba desde el corregimiento de La Gabarra con destino a la capital nortesantandereana.
“La buseta en la que se movilizaba fue detenida por nuestros uniformados de tránsito en zona rural de El Zulia, y en medio del plan de verificación se pidió a todos los pasajeros descender del vehículo para hacerles la respectiva requisa ahí fue cuando se delató”, explicó una fuente judicial.
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Por un lado, para los uniformados la manera de caminar que tenía la detenida era muy poco natural debido a la cantidad de droga que sostenía por medio de la faja en su abdomen y espalda. Además, una vez descendió de la buseta, Gladys comenzó a portarse de manera muy extraña, tratando de alejarse de los policías y escabullirse de su rango visual en cada oportunidad que tenía.
“Al ver estas dos características, una patrullera hizo la requisa y nada más al tocar el abdomen sintió como un rectángulo con una pasta dura por lo que trasladamos a la mujer al puesto de control”, aseguró la fuente judicial.