Más de mil hectáreas arrasadas, fuentes hídricas impactadas, contaminación ambiental por material particulado, pérdida de la fauna y flora preocupa a las autoridades ante el gran número de incendios forestales registrados en los últimos días en la provincia de Ocaña.
En arduo trabajo los organismos de socorro lograron controlar las llamas que acabó con la capa vegetal y deja un panorama bastante desolador en las veredas La Cabaña, Las Liscas, Portachuelo, El Cuerno y El Puente donde los labriegos padecen los efectos de la sequía.
El secretario de Gobierno, Hugo Eduardo Guerrero, lamentó la pérdida de recursos naturales y convocó para el próximo martes a los presidentes de la Junta de Acción Comunal del sector rural para hacer un diagnóstico del daño ecológico, identificar a los pirómanos responsables e iniciar las investigaciones para imponer multas y sanciones.
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“Ya se tienen pistas, pues todos los incendios han sido provocados por algunos campesinos con las malas prácticas agrícolas a través de las quemas controladas que están rotundamente prohibidas”, agrega el funcionario.
El coordinador de la Oficina de Gestión del Riesgo y Desastres de Ocaña, Gustavo Adolfo Paba Navarro, resaltó la cooperación de las distintas entidades para conjurar el incendio y recordó a los campesinos de la zona las prohibiciones de las famosas quemas controladas.
El arquitecto Iván Cabrales Angarita recomienda mano dura en contra de las personas que ocasionan ese tipo de conflagraciones para que tome escarmiento. “Las autoridades deben ser un poco más ágil en el tratamiento de la justicia ambiental imponiendo multas y sanciones para que los demás se abstengan de cometer esos errores”, recalcó.
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