El vicepresidente José Manuel Restrepo pronunció su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en representación de Colombia, tal como se lo ordenó el presidente Abelardo de la Espriella.
Se esperaba que su intervención marcara un punto de quiebre frente a la administración de Gustavo Petro. Ayer, por ejemplo, Restrepo se reunió con António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, y durante la semana ha sostenido distintos encuentros diplomáticos para fortalecer las relaciones de Colombia con otros países.
Antes de iniciar su discurso, el vicepresidente aseguró que las palabras que iba a pronunciar son directamente escritas por el jefe de Estado, Abelardo de la Espriella.
“He pedido al vicepresidente de la República, José Manuel Restrepo, que lea este mensaje en mi nombre. Lo he hecho porque le aseguré al pueblo colombiano que no saldría del país durante los cuatro años de mi mandato, y estoy cumpliendo esa promesa”, confirmó el vicepresidente.
Hablando del terremoto del 10 de agosto que azotó a Colombia, José Manuel Restrepo inició su intervención ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. “El gobierno, que apenas comenzaba su labor, se vio obligado a enfrentar uno de los mayores desastres naturales de nuestra historia reciente”, señaló.
El vicepresidente aseguró que la reacción del Estado fue inmediata: “No había tiempo para preguntarnos si estábamos preparados. Teníamos que actuar, y lo hicimos. Desde el primer momento di una instrucción inequívoca: había que salvar vidas humanas. Para todo lo demás habría tiempo. Los nombramientos podían esperar, las reuniones podían esperar”, dijo.
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El vicepresidente aseguró que cientos de colombianos perdieron la vida, 4.500 resultaron heridos y más de 452.000 personas fueron afectadas, mientras que unas 36.000 viviendas quedaron completamente destruidas.
Tras esto, aprovechó su intervención para agradecer la ayuda internacional que recibió Colombia después del terremoto y destacó el respaldo de países y organizaciones internacionales.
La Patria Milagro
Después de hablar sobre la emergencia, Restrepo llevó el discurso hacia lo que, según dijo, Colombia decidió hacer después de la tragedia: recuperar la confianza.
Señaló que el nuevo Gobierno busca recuperar la confianza en la ley, en el Estado y en las posibilidades de progreso del país.
“Ningún país, ningún país puede prosperar cuando su gente deja de confiar en él”, dijo.
Por eso, presentó ante la comunidad internacional el concepto de “Patria Milagro”, con el que el Gobierno de Abelardo de la Espriella, desde campaña y ahora en Casa de Nariño, denomina su proyecto de país.
“El gobierno que lidero se ha propuesto tomar todas las decisiones posibles para que Colombia vuelva a creer en sí misma y para garantizar que el mundo vuelva a creer en Colombia”, señaló.
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Restrepo aclaró que no se trata, según sus palabras, del nombre de un gobierno ni de una promesa de que los problemas del país desaparecerán.
Y resumió esa idea así: “Es un país donde la seguridad nos permite recuperar los territorios amenazados por el terrorismo; donde la confianza atrae inversión; donde la inversión genera empleo y donde el crecimiento conduce a mejores condiciones de vida”.
Sin embargo, reconoció que el nuevo Gobierno apenas lleva 47 días y que ese periodo no es suficiente para transformar por completo al país.
Seguridad, terrorismo y narcotráfico
Uno de los principales apartados del discurso estuvo dedicado a la seguridad. Restrepo sostuvo que el primer paso para recuperar la confianza es recuperar el control territorial.
“Durante demasiado tiempo, los colombianos han tenido que convivir con situaciones que ninguna sociedad debería aceptar como normales”, dijo.
Puso como ejemplos a campesinos sometidos a grupos armados, comerciantes víctimas de extorsión y familias que viven con miedo por la seguridad de sus hijos.
“Eso no es, ni puede convertirse, en la normalidad”, afirmó.
Restrepo aseguró que desde el inicio del Gobierno se impartió una instrucción a la Fuerza Pública para recuperar el control territorial, restablecer la autoridad del Estado y enfrentar a las estructuras que utilizan el terrorismo.
En ese punto, hizo una de las declaraciones más directas del discurso: “Las organizaciones que asesinan, secuestran, utilizan explosivos, reclutan niños y recurren deliberadamente al terror para someter a una sociedad son grupos terroristas”.
Y, además, se refirió al narcotráfico como una amenaza que trasciende las fronteras colombianas, un tema que el Gobierno ya ha dicho que combatirá con “mano dura” y frente al cual su principal aliado es Estados Unidos.
“El narcotráfico es una empresa criminal transnacional”, sostuvo.
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Por eso, planteó que Colombia necesita cooperación internacional para enfrentar las rutas, las finanzas y las redes del crimen organizado.
“Haré todo lo necesario para combatir ese flagelo, pero una amenaza transnacional requiere también que la comunidad internacional cumpla su parte”, afirmó.
Invitación a invertir en Colombia
La seguridad, dijo Restrepo, no es suficiente. El Gobierno también busca impulsar el crecimiento económico y atraer inversión.
“Un territorio que no ofrece oportunidades sigue siendo vulnerable”, señaló.
En ese sentido, invitó a los inversionistas internacionales a mirar hacia Colombia y destacó la ubicación geográfica del país, sus dos océanos, sus tierras productivas, sus recursos energéticos y su biodiversidad.
“A quienes, desde cualquier lugar del mundo, se preguntan dónde invertir, quiero invitarlos a mirar a Colombia”, dijo.
Y lanzó una invitación directa. “Vengan a Colombia, inviertan en Colombia, crezcan y prosperen con Colombia. Crean en Colombia”, dijo Restrepo.
El punto crítico de la intervención
Otro de los apartados centrales de su intervención estuvo relacionado con la propia ONU. Restrepo reconoció que esta administración ha sido crítica de la organización y aseguró que mantendría esa posición ante la Asamblea General.
“He sido crítico de esta organización. Lo fui antes de convertirme en presidente y sería incoherente dirigirme hoy a esta Asamblea y ocultar mis convicciones”, señaló.
Aclaró, sin embargo, que sus cuestionamientos no representan una hostilidad hacia Naciones Unidas. “Creo en la ONU como organización y precisamente por eso considero legítimo preguntarnos si las instituciones que hemos construido están respondiendo de manera efectiva a los problemas para los cuales fueron creadas”, dijo.
Entre sus cuestionamientos, que son los del propio presidente, está el tema sobre si la organización está cumpliendo sus objetivos con la eficacia que exige el mundo actual o, por el contrario, lo que hay es una existencia de estructuras burocráticas demasiado complejas.
“¿Estamos dedicando demasiados recursos, demasiada energía, a administrar procedimientos y muy poco a resolver problemas?”, se preguntó.
También cuestionó la forma en que se evalúan los resultados de la organización y pidió una ONU más enfocada en resultados.
“Mi país quiere ver unas Naciones Unidas cuya eficacia se mida menos por el volumen de documentos que produce y mucho más por los resultados que entrega”, afirmó.
En ese momento, el vicepresidente —quien lee las palabras del jefe de Estado— aseguró que “Colombia defiende los derechos humanos y continuará haciéndolo”.
Pero sostuvo que “la protección de los derechos humanos pierde credibilidad cuando queda sometida al cálculo político”.
“Rechazo categóricamente que los derechos humanos sean utilizados como una bandera que se levanta contra unos y se baja contra otros”, manifestó.
Este fue uno de los puntos centrales de las palabras de Restrepo, en concordancia con los cuestionamientos que, desde campaña, el mandatario De la Espriella ha hecho a este organismo multilateral.
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Y, por ejemplo, sobre Venezuela, expresó la posición del Gobierno frente al futuro político del vecino país. “Confiamos en una transición democrática en Venezuela, una transición rápida, segura y de amplio alcance”, dijo.
El globalismo
El vicepresidente también dedicó parte de su intervención a cuestionar lo que denominó “globalismo”.
Aclaró que no se refería al comercio internacional, a la cooperación entre Estados ni a la necesidad de enfrentar problemas comunes.
Sino una concepción en la que “la soberanía de las naciones, las identidades diferenciadas, las tradiciones y los valores de los pueblos son obstáculos que gradualmente deben dar paso a una creciente uniformidad política y cultural decidida por organismos supranacionales”.
“No comparto esa doctrina, que considero perversa y perjudicial”, afirmó.
Restrepo defendió, en cambio, un multilateralismo basado en la cooperación entre Estados. “Para mí, el multilateralismo no consiste en disolver las naciones, sino en facilitar la cooperación entre ellas”, sostuvo.
Para cerrar el discurso, el vicepresidente presentó una promesa a la comunidad internacional:
“No les prometo un país perfecto, pero puedo asegurarles que estoy trabajando incansablemente para construirles una nación más segura, más próspera y con más oportunidades para su gente”, estableció.
Y dijo que el país no llega ante el mundo a pedir que otros resuelvan sus problemas, sino a buscar socios para avanzar en asuntos de interés común.
“Esa es la Colombia que les presento hoy: un país plenamente consciente de sus dificultades, pero también de su enorme potencial”. “Un país que no intenta ocultar sus problemas, sino enfrentarlos. Un país que se está poniendo de pie y sabe hacia dónde quiere ir”, remató.
Tomado de El Colombiano.
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