El último viaje de Gustavo Petro en su papel de presidente de la República es este viernes a la isla de Cuba, viaje que justifica con el argumento de que busca oponerse a una guerra en el Caribe.
A una semana de entregar su mandato, Petro viajará este viernes hacia la isla para tener un encuentro con el mandatario de la isla, Miguel Díaz-Canel.
Sobre la justificación del viaje, el mandatario aseguró que llegará a Cuba con la premisa de oponerse a una guerra en el Caribe, insistir en sus críticas a Netanyahu y a los Estados Unidos y buscar la paz mundial en el Caribe y Latinoamérica.
“Quiero desde Cuba oponerme a una guerra en el Caribe, los misiles contra el mar caribe dirigidos contra narcos mataron gente humilde, como los organismos de inteligencia de los EE.UU. lo acaban de comprobar, no sirvieron para nada, pero si asesinaron a 261 personas entre ellas, al parecer, 50 colombianos”, señaló.
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El mandatario insistió en que Cuba está bajo la amenaza de "invasiones y misiles", pero que ese país ha traído varios beneficios a Colombia, como la educación de 2.000 médicos y médicas colombianas, ayudar a Santos a hacer la paz en Colombia con las Farc y salvar a centenares de miles de personas en el mundo con su vacuna anticovid.
"Ni los misiles, ni la invasión, ni el bloqueo son soluciones dentro de los problemas de la humanidad”, agregó.
Al cierre de su gestión como mandatario, sostuvo que busca ejercer su labor en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para buscar la paz en Colombia y en el mundo, resaltando que "debe iniciarse un diálogo entre civilizaciones que incluya a América Latina y el Caribe en pie de igualdad y que debemos aprovechar, a través del diálogo y la acción, el poco tiempo que queda para salvar la vida toda y la existencia humana en el planeta".
Además, este viaje se da durante el periodo de transición en el gobierno colombiano y donde el país romperá radicalmente sus relaciones diplomáticas con la isla tras la llegada del presidente electo Abelardo de la Espriella.
Según el mandatario electo, esta decisión que también afectará al gobierno de Nicaragua, se debe a que no tendrá ningún tipo de relaciones con "tiranías".