Pero, además, en esa oportunidad, Mora lanzó un ultimátum: “Si no nos pagan lo que nos deben, en dos meses (que ya se cumplieron), el hospital se verá abocado a suspender servicios a los cientos de usuarios que acuden cada día”.
Recordó que Nueva EPS adeuda cerca de 117.000 millones de pesos y Coosalud EPS, otros 14.000 millones, recursos que hoy resultan indispensables para garantizar la compra de medicamentos e insumos médicos, el pago del personal y el funcionamiento de los servicios asistenciales.
Un hospital al límite de su capacidad
La situación financiera coincide con una presión asistencial sin precedentes. El servicio de urgencias opera con una sobreocupación superior al 400 por ciento, una cifra que refleja la presión sobre la red de atención para miles de afiliados de Nueva EPS y Coosalud en Cúcuta.
Lea también: Gobierno de De la Espriella abre nuevas oportunidades comerciales con Venezuela
Durante un recorrido que periodistas de La Opinión hicieron por las instalaciones del Hospital Universitario Erasmo Meoz, los pasillos de urgencias mostraban una escena que evidencia la magnitud de la crisis: pacientes permanecían en camillas ubicadas en corredores, otros aguardaban atención en sillas y varios permanecían acostados sobre colchonetas por la falta de espacio físico.
El hospital dispone de 368 camas de hospitalización y 76 camillas en urgencias, infraestructura que desde hace meses resulta insuficiente frente al creciente número de usuarios que llegan diariamente, dijo Mora.
De acuerdo con el gerente, cerca del 50 por ciento de las camas de hospitalización permanecen ocupadas por pacientes de Nueva EPS y Coosalud que requieren ser remitidos a clínicas o instituciones de mayor complejidad, pero no pueden ser trasladados porque estas EPS carecen de una red prestadora activa o porque las instituciones privadas han restringido la atención ante el incumplimiento de los pagos.
Lea además: Gobierno anuncia medidas para reactivar empresas afectadas por el terremoto del 10 de agosto
“Esa es la principal causa de la sobreocupación. Son pacientes que no podemos trasladar porque no existe una clínica que los reciba o donde les practiquen procedimientos como resonancias o tomografías. Mientras esperan una remisión, ocupan camas que necesitan otros pacientes que siguen llegando a urgencias”, explicó Mora.
El directivo advirtió que esta situación incrementa el riesgo para quienes esperan una referencia médica y también para quienes permanecen horas o días en urgencias sin acceder a una cama de hospitalización.
Representantes de los sindicatos del Erasmo Meoz cuestionaron el comportamiento de Nueva EPS y Coosalud, al considerar que ambas entidades dejaron de garantizar una red suficiente de clínicas e IPS para sus afiliados en la ciudad y trasladaron esa responsabilidad al hospital público.
Según los dirigentes sindicales Julio Lizcano y Aristides Hernández, esa situación ha provocado que cientos de pacientes, sin otra alternativa de atención, lleguen diariamente al Erasmo Meoz en busca de consultas, hospitalización, cirugías o procedimientos especializados.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion