Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Economía
Entre el bolsillo y la experiencia: consumo gastronómico durante el Mundial puede crecer hasta 60% en Colombia
Los restaurantes entienden que no solo comercializan alimentos, sino experiencias y propuestas de valor diferenciadas. 
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Martes, 2 de Junio de 2026

Mayo y junio de 2026 son, en conjunto, la temporada de mayor liquidez y activación emocional del primer semestre para el colombiano, y este 2026 tiene una particularidad que no se repite, hay tres detonadores simultáneos que ningún otro año ha combinado de la misma forma.

El primero es la prima de servicios, su llegada le da al trabajador colombiano un permiso psicológico para gastar que va más allá de la disponibilidad de efectivo. La prima no se percibe como ingreso ordinario, se percibe como un extra, y eso la hace más propensa al consumo en experiencias como la gastronomía que al ahorro o al pago de deudas rutinarias.


Lea además: Proponen acabar con los estratos para focalizar mejor los subsidios, en Colombia


El segundo es el Día de la Madre. Es otra fecha comercial más importante del año después de Navidad.

Y el tercero, y el más inédito, es el Mundial de Fútbol. La Copa del Mundo arranca el 11 de junio y cada partido de la Selección Colombia convierte bares y restaurantes con pantalla en puntos de reunión masiva, con consumo de licor, picadas y comida que se extiende horas antes y después del partido. 

El economista Jhon Torres, docente de la Uniagustiniana, explicó que la experiencia de mundiales anteriores muestra que el consumo en establecimientos con transmisión puede crecer entre 40% y 60% los días de partido frente a un día ordinario, con picos aún mayores cuando juega Colombia.

A diferencia del Día de la Madre, que es un solo día, el Mundial son semanas de activación continua.

Consumidores más cautelosos en el gasto

El Día de la Madre no funciona como un almuerzo tradicional. Las familias gastan más, permanecen más tiempo en los establecimientos y buscan experiencias diferentes, lo que termina elevando la facturación promedio. 


Le puede interesar: ¿Con cuál modelo económico le iría mejor a Colombia? Estas son las propuestas de Cepeda y de De la Espriella


Para Jhon Torres, “se desplazamiento pasa de lo funcional a lo emocional y tiene un impacto económico medible.

“En los fines de semana del Día de la Madre y el Día del Padre, el pago promedio en restaurantes se incrementa entre 4,6% y 5% frente a otros fines de semana del mismo mes”, apuntó el economista y docente de la Uniagustiniana.

No es un salto dramático en cifras absolutas, pero revela un consumidor que conscientemente decide gastar más porque el contexto emocional lo justifica.

Es por ello por lo que los restaurantes entienden hoy que no solo comercializan alimentos, sino experiencias y propuestas de valor diferenciadas. 

“Más allá de la transacción, desarrollan estrategias de mercadeo y comerciales enfocadas en ofrecer alternativas ágiles, adaptadas a las necesidades de segmentos específicos de consumidores”, precisó Gerardo Alvarado Mejía, docente del Programa de Tecnología en Gestión Gastronómica de la Uniagustiniana.

Esto incluye opciones de personalización, como la elección de ingredientes o toppings, y una oferta dinámica que evoluciona constantemente sin perder la esencia que inicialmente atrajo al cliente. 

De esta manera, logran mantenerse relevantes, generar fidelización y responder a las nuevas expectativas del mercado, además del impacto visual que traen las redes sociales a esa decisión de consumo.


Lea también: Nuevo gobierno de Colombia recibe un Norte de Santander más ensangrentado, informal y con una frontera potencial


El impacto de la presentación visual 

El emplatado desempeña un papel fundamental en la comercialización de alimentos, pues se percibe como un elemento de alto valor, capaz de generar agrado desde lo visual y de despertar interés antes incluso de la primera degustación. 

Actualmente, esta presentación se complementa con principios de la fotografía y del marketing emocional, buscando atraer a consumidores que no solo desean el producto por su apariencia estética, sino también por la experiencia sensorial y el placer asociado al acto de comer.

Al respecto, Gerardo Alvarado Mejía, docente del Programa de Tecnología en Gestión Gastronómica de la Uniagustiniana, comentó que, a diferencia de otros mercados, la gastronomía tiene la capacidad de satisfacer múltiples sentidos de manera simultánea. 

“Además, para la industria existe una particularidad importante: los alimentos y bebidas tienen un ciclo de consumo inmediato, ya que su experiencia concluye una vez son consumidos”, agregó.

Es por eso por lo que los hábitos actuales de consumo y la facilidad de acceso a la información han generado una constante sobreestimulación sensorial y emocional. 

Las redes sociales se han convertido en espacios de exploración a través de los sentidos, funcionando como vitrinas tanto para los establecimientos gastronómicos como para creadores de contenido especializados que promueven experiencias de consumo a partir de lo visual y la estética.

Por ello, la forma en que se presentan los platos y las reacciones que generan en terceros influyen en el deseo de vivir esa misma experiencia. 


Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Temas del Día