¿De dónde salió “le tiró un peluche”, esa frase que los gamers repiten de memoria?
“La verdad, salió de la necesidad de cumplir con la cuota de frases para una acción puntual: retratar un disparo suave a las manos del arquero. Imagínate cuántas veces se puede decir que un jugador le disparó flojo a la portería. Fui encontrando recursos y el peluche surgió de la nada, de verdad, de que me faltaban pocas frases y tenía que decir algo. No era algo que yo trasladara de la realidad a la virtualidad, porque nunca lo había dicho en un relato real, de hecho lo he usado pocas veces en una transmisión. Después, por redes sociales, la gente me pedía durante partidos reales que dijera la frase del peluche, y yo por momentos pensaba: ¿a qué se refieren? No hago frases para que sean populares, las hago para que lleven a quienes juegan a sumergirse en algo lo más cercano posible a la realidad”.
“Esta es la primera oportunidad que tengo de seguir a una selección sudamericana en un Mundial. El cariño que la gente me ha comunicado tiene mucho que ver con quienes me acompañan, porque con Carlos Valdés y con Falcao hemos logrado construir algo que cuesta muchos años y lo hemos construido en muy poco tiempo. Cuando existe la voluntad de las personas involucradas para entregar lo mejor de sí por el bien colectivo, la definición de equipo queda bien descrita, y eso es lo que hay. Yo lo único que he hecho es apropiarme, o pedir permiso de ser adoptado, por cuanto dure el mundial de Colombia”.
¿Cómo es narrar un ataque de Colombia teniendo a Falcao al lado?
“Lo primero que te puedo decir es la emoción que sentí cuando los veía cantar el himno nacional. Me conmoví mucho porque sentí lo que importa para ellos y ahí pensé: importa tanto para ellos que tiene que importar tanto para mí. Lo demás es que nunca han sido, incluso en momentos donde hay alguna falla, quienes reflejen pesimismo hacia los jugadores en la cancha. Al contrario, con mucho criterio, son dos personas que apoyan lo que está pasando adentro, porque saben lo mucho que cuesta hacerlo”.
¿Cuál es el valor real de la memoria de un narrador hoy cuando todos tenemos Google a la mano?
“Hay datos que se exponen para que la gente pueda valorar lo que está viendo, para que sepan dimensionar lo que está sucediendo. Hay muchísimo estudio en el camino, y a partir del estudio existe el recuerdo de lo estudiado. Una cosa que deberíamos asumir con mayor emoción es la responsabilidad de hacer conocer a las nuevas generaciones lo maravilloso que ha sido este deporte a través de la historia. Soy fiel creyente de que a las nuevas generaciones se les construye a partir de una educación histórica que les permita dimensionar lo que están viendo”.
¿Qué piensa del formato de este mundial con 48 selecciones?
“Creo que con 32 equipos se mantenía la sensación de exclusividad. La eliminatoria en sí tenía una complejidad que hacía que entrar al mundial tuviese un lustre diferente. Ahora se universaliza el juego, pero quitándole la representación exclusiva de las mejores selecciones. Se han jugado tantos partidos como los mundiales de 32 equipos jugaban antes, y todavía queda una ronda completa por disputarse. Nos están limitando la posibilidad de retener la memoria de todos los partidos. Todo es más grande con el fin de recolectar la mayor cantidad de dinero posible”.
¿Y sobre las polémicas pausas de hidratación?
“Si se comunican por su verdadero sentido, que es comercial, que cambien el fútbol de esa manera. Pero que no lo vendan como una pausa para hidratar a los futbolistas cuando las necesidades no existen en climas cómodos. Hacen pausa de hidratación en estadios techados. Eso es algo que me molesta”.
Tomado de El Colombiano.
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