Cuatro hombres que vestían prendas camufladas, botas de caucho y portaban armas cortas llegaron hasta una finca ubicada en la vereda Patillales, zona rural de Cúcuta, aparentemente en busca de un dinero. Según las primeras versiones, el grupo de delincuentes estaba exigiendo respuestas por una suma producto de la venta de unos marranos.
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En ese momento, quien les salió al paso fue Robinson Valencia Toro, encargado de cuidar la propiedad junto con su esposa, quien también presenció lo ocurrido. Por ahora se desconoce cuál fue la respuesta que les dio Robinson, pero lo cierto es que no fue del agrado de los hombres armados.
De manera repentina, cuando el reloj marcaba los últimos minutos de la noche del pasado miércoles, 29 de julio, los delincuentes le dispararon en repetidas ocasiones hasta causarle la muerte y luego huyeron.
La esposa de la víctima alertó a las autoridades sobre la medianoche de ayer. Sin embargo, por las condiciones de seguridad en la zona, los uniformados no pudieron desplazarse de inmediato hasta la finca. En su lugar, coordinaron con una funeraria el levantamiento del cuerpo, pero este solo pudo realizarse después de que el cadáver permaneciera durante toda la madrugada en el lugar de los hechos.
En las primeras horas de ayer, el personal funerario llegó a la finca y trasladó el cuerpo hasta las instalaciones de Medicina Legal, donde fue plenamente identificado y se iniciaron los procedimientos correspondientes.
Entre tanto, el caso quedó en manos de los investigadores, quienes avanzan en las pesquisas para esclarecer el crimen, establecer el móvil del homicidio e identificar al grupo armado responsable del asesinato.
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