Con el fin de apaciguar los ánimos y evitar el traumatismo en el calendario escolar, la secretaria de Educación departamental, Laura Cristina Cáceres Niño, decidió apartar al rector Luis Alfredo Moreno Bonilla del colegio José Eusebio Caro, en Ocaña.
La remoción obedece a las exigencias de los maestros quienes adelantaban un paro virtual ante las presuntas inconsistencias presentadas en la conformación del Consejo Directivo y la ejecución del presupuesto del año anterior.
Mientras avanzan las investigaciones en la oficina de Control Interno Disciplinario fue asignado como encargado el supervisor educativo Gilberto Carrascal, quien revisará la asignación de la carga académica de acuerdo a los perfiles de cada profesor y los planes de mejoramiento institucional para garantizar la normalidad durante el presente año.
Los maestros han sido categóricos en sus apreciaciones y no quieren el regreso de Moreno Bonilla para evitar líos posteriores que afecten el funcionamiento de la legendaria institución educativa próxima a cumplir 110 años de existencia.
El rector suspendido, Luis Alfredo Moreno Bonilla, aseguró ser víctima de una confabulación. “El Caro es un infierno para cualquier rector que trate de poner orden. Para la muestra está la salida de Alonso Montaguth Navas, Jesús Maldonado, Jaime Cárdenas Santos, y ahora me pasa a mí”, recalcó.
Afirmó que tiene la conciencia tranquila y anunció acciones tendientes para hacer valer los derechos adquiridos durante el concurso de méritos.
“Se anuncia el traslado hacia una zona de difícil acceso como es el corregimiento de Otaré, desmejorando las condiciones laborales, familiares y de salud”, indicó Moreno.
En la actualidad, el colegio cuenta con 3.920 estudiantes, lo que corresponde a la segunda en cobertura en Norte de Santander, luego de la institución educativa Francisco José de Caldas de Tibú.
El docente Helí Arenas Vega dijo que las aguas vuelven a su cauce y el próximo lunes los estudiantes pueden conectarse para recibir las clases desde los hogares.
“Se coordina la entrega de las guías pedagógicas en una fotocopiadora cerca de la institución y lo importante es que ya comenzamos el calendario escolar. Esperamos el nombramiento de una persona idónea como rector”, recalcó.
Los padres de familia rechazaron los constantes cambios de rector, pues ocasiona retrasos a los programas académicos.
Aseguraron que ese puesto parece ‘silla de peluquero’ donde se para uno y se sienta otro sin cumplir con los propósitos trazados.
“Cuando esas decisiones están engrudadas de politiquería sin obedecer a criterios pedagógicos terminan mal. Es más fácil mover una ficha que poner de acuerdo a los maestros”, señaló el fiscal de la Asociación de Padres de Familia, Omar Emiro Manzano Ibáñez.
El estudiante de décimo grado, Joseph Smith Mamián Bayona, reclamó la asignación de un rector en propiedad ya que se siente perjudicado con los ceses de actividades.
“No es justo el atraso, no podemos pagar los platos rotos de una disputa interna”, puntualizó.